El enamorado, la indecisión y los amantes modelo para adaptar el Tarot de Marsella

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Resumen


El presente artículo propone un modelo para la creación de nuevos Tarots con base en los arquetipos de Jung. Primero se define Tarot, cómo es que se compone y por qué se propone al Tarot de Marsella como base de los nuevos Tarots. Posteriormente se da una explicación puntual del inconsciente colectivo y los arquetipos de Jung. Se explican las razones del interés por el estudio del Arcano VI, “El Enamorado”. A continuación se analizan los elementos gráficos constitutivos y los arquetipos de la carta. Por último se recomienda el uso del modelo aquí expuesto para la creación de nuevos Tarots.

Palabras clave

Tarot, Marsella, enamorado, indecisión, amantes, Jung, modelo.

Abstract

The present article proposes a model for the creation of new Tarots based on Jung’s archetypes. First Tarot is defined; how it is composed and why the Tarot de Marseille is proposed as the basis of the new Tarots. Subsequently, a precise explanation of the collective unconscious and Jung’s archetypes is given. The reasons for the interest in the study of the Arcane VI, “The Lover” are explained. Next, the constituent graphic elements and the archetypes of the card are analyzed. Finally, it is recommended to use the model shown here for the creation of new Tarots.

Keywords

Tarot, Marseille, the lover, indecision, lovers, Jung, model.

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Introducción

Hace un milenio, eran pocas las personas que sabían leer, por lo que, muchas cosas fueron diseñadas para que su mensaje fuera transmitido por medio de imágenes. Entre ellas las cartas del Tarot, que se ocupará como objeto empírico para este artículo.

Tras estudiar diversos Tarots se encontró que, distintas versiones dan un sentido diametralmente diferente al mismo Arcano (Arcano es cada una de las cartas del Tarot), y no sólo la interpretación gráfica es diferente, también la representación visual lo es. Lo que hace preguntarse ¿no deberían tener las cartas del Tarot el mismo significado y los mismos elementos gráficos que la versión original?

Actualmente muchos grupos culturales tienen algún tipo de sistema oracular, como los Góticos, los Cyberpunks, los Vampiros, etcétera. Algunos de ellos han tomado el Tarot como oráculo y lo han adaptado a su grupo, a sus sistemas de símbolos y representaciones. En algunos casos hay cambios extremos —intencionales o no—, que llegan a perder el sentido original del Tarot.

El Tarot se ha convertido en un mero pretexto para la creación de artes visuales (incluyendo pintura, escultura, grabado, diseño, fotografía, vídeo, etc.) […] En otras palabras, las versiones más recientes de la baraja del Tarot han sacrificado un poco del antiguo simbolismo y misticismo, a favor de una expresión artística libre, original y adecuada a las circunstancias del presente (Valero Ramírez 92).

Pocos han tenido el cuidado de designar sus nuevos oráculos de forma diferente, lo cual es peculiar, ya que en algunos no sólo cambia el significado de los Arcanos, sino que llegan a tener un número diferente de componentes. Aún con esos cambios radicales, muchos han mantenido el nombre de Tarot, ya sea por costumbre o por la generalización de la palabra como oráculo.

El objetivo general de este artículo es proponer un modelo para trasladar el sentido original de los Arcanos mayores del Tarot de Marsella a nuevos Tarots, con base en la noción de arquetipos de Jung. Por la extensión de este artículo, únicamente se estudia el Arcano VI —El Enamorado—, que da título a este trabajo, si bien el estudio se puede aplicar a las demás cartas.

Con ese fin, primero se identifica el Tarot de Marsella como base de los demás Tarots. Después, se plantean las categorías de análisis con base en los estudios sobre arquetipos de Jung. Finalmente se realiza el análisis del Arcano de interés, con el propósito de identificar la relación de los elementos gráficos constitutivos necesarios en la representación del Arcano y su arquetipo. Finalmente se establece la normativa de su representación gráfica.

  1. 1. ¿Qué es el Tarot?

El Tarot es un sistema oracular del que se desconoce su origen. El Tarot no predice el futuro, es un oráculo 1, 2 que pretende dar guía a las personas en su quehacer cotidiano y extraordinario. Para hacer esto, el consultante pregunta al Tarot; y el Tarot “responde preguntas”, al mostrarse uno o varios Arcanos (según el método), que se presume contienen la respuesta oculta en sus signos y en la combinación de los mismos. Para muchos el Tarot es un medio para comunicarse con los dioses, de obtener consejo y de resolver asuntos importantes. Independientemente de que se crea que la respuesta la da la divinidad, el tarotista 3 o el mismo consultante: “El Tarot es un sistema muy antiguo de conocimiento que se ha ido pasando a través del tiempo por diversas escuelas de misticismo.” (Ziegler 17) Por eso el Tarot se ha convertido para muchos grupos culturales en guía de acción del vivir.

La palabra Tarot y el motivo del número de cartas son totalmente inciertos; la página de Storia del Tarocchi dice: “Lo que es seguro es que el tarot como lo conocemos hoy en día es de origen medieval.” 4 (Storia del Tarocchi 3) De las muchas posibilidades lo más probable es que la palabra Tarot provenga del italiano Tarocchi. “El Tarot nació muy probablemente en el norte de Italia, en la corte de Filippo Maria Visconti —Duque de Milán— durante la primera mitad del siglo XV.” 5 (Storia del Tarocchi 10)

En síntesis, el Tarot es un mazo de 78 cartas, llamadas Arcanos; que sirve como sistema oracular, es decir, un medio para obtener guía en el proceder y para la cartomancia. 6

1.1 ¿Por qué el Tarot de Marsella?

El origen de las ilustraciones del mazo de cartas es aún más incierto. Hay muchas teorías. Una de ellas, la más aceptada entre los estudiosos del Tarot, dice que su origen es italiano: “Las pruebas se encuentran en las barajas del Tarot más antiguas que se conocen, las de Visconti-Sforza, […] siglo XV.” (Hadar 5)

Fig. 1 – El Tarot de Visconti-Sforza. Imagen tomada del sitio Tarots del mundo.

De este Tarot no se conservan todas las cartas y fue completado con obras similares de la misma época. Es por esto que no se considera como una obra íntegra. Y aunque es importante como documento histórico, no se puede utilizar como base para un análisis. La enciclopedia del Tarot también lo considera entre los Tarot más antiguos existentes (Kaplan and Huets 669).

Otra teoría dice que el Tarot es francés —de ahí que el Tarot de Marsella sea el más difundido— y que data del siglo XII, pero no hay pruebas de esto. En realidad no se tienen datos fidedignos para ubicar su origen, 7 si bien en este trabajo se acepta que: el juego completo de cartas de Tarot más antiguas que se conocen es el de Marsella.

Cabe decir que al principio el Tarot como oráculo pasó desapercibido, ya que fue considerado simplemente un juego de cartas, y las transformaciones y adaptaciones que tuvo a través del tiempo, se detuvieron cuando el pastor protestante y francmasón, Court de Gébelin (1728-1784), en la octava edición de la enciclopedia Monde Primitif (1781) le atribuyó características esotéricas al Tarot de Marsella.

Gébelin se da cuenta del lenguaje visual del que están cargadas cada una de las cartas del Tarot mencionado y es así como empieza la búsqueda de los significados “ocultos” por parte de muchos estudiosos de la época (es la primera vez en la historia que en algún documento se le da esta valía). Más adelante, es el mismo Gébelin, quien influenciado por la moda de aquellos días sobre lo exótico de “las tierras lejanas”, declara el origen del Tarot como egipcio. Dice que su origen es el Libro de Toth y que de ahí también proviene el nombre de Tarot (Jodorowsky and Costa 20). Cabe decir que nunca se demostró su origen egipcio, pero en aquel momento fue la explicación más plausible. Así, el Tarot egipcio se puso de moda entre los tarotistas y se extendió por toda Europa y América.

En 1783, el adivino de moda, de seudónimo Eteilla y de nombre Alliette, peluquero de profesión y creyente de la teoría de Gébelin, creó una nueva versión del Tarot de Marsella, en donde no sólo cambió algunos detalles, sino que incorporó una serie de elementos nuevos y que a su parecer eran inequívocamente propios del Tarot, pero que para otros son muy fantasiosos  (Jodorowsky and Costa 20).

Después, una de las grandes autoridades de la época, Alphonse-Louis Constant (quien escribió con el seudónimo de Eliphas Levy), ridiculizó la versión de Gébelin e incorporó una nueva versión del Tarot de Marsella, incorporando elementos de la astrología y lo relacionó directamente con la Cábala hebrea —aprovechó que son 22 Arcanos mayores y 22 las letras del alfabeto hebreo—. Más adelante Papus, seudónimo de Gerard Encausse, continúo con esta línea y junto con algunos miembros de la orden Golden Dawn, vinculó los Arcanos menores con el árbol cabalístico de la vida y señaló que su verdadero origen era indio.

Sin embargo, cada místico u ocultista reconocido ha tomado como base el Tarot de Marsella y ha incorporado elementos nuevos. De estos, han sido pocos los que han logrado destacar. Entre ellos cabe mencionar al Tarot de Alister Crowley (1875-1947), quien se basa en el Tarot de Marsella, pero incorpora elementos del Golden Dawn 8 y de la Cábala hebrea, cuyo propósito fue unificar el conocimiento de estas diferentes corrientes.

Según la enciclopedia del Tarot, la versión más reciente del de Marsella es la del año 2000 llamado Nouveau Tarot de Marseille y publicado en París, Francia por FJP Production. El diseño de las cartas es de Oswaldd Wirth. (Kaplan and Huets 698) Esta versión es muy parecida a la original, pero con dibujos modernos.

Se infiere de lo dicho que: el Tarot de Marsella es el Tarot completo más antiguo, que contiene los elementos gráficos necesarios para hacer comprensible el sentido original de los Arcanos, es decir, contiene el código del Tarot. Es por esto que se propone utilizar a este Tarot, como estructura normativa para la creación de nuevos Tarots.

Fig. 2 – Nouveau Tarot de Marseille

1.2 La composición del Tarot 

El mazo del Tarot de Marsella —78 cartas— se divide en Arcanos mayores (22 cartas) y Arcanos menores (56 cartas). Los Arcanos mayores también son llamados triunfos. Los Arcanos menores están divididos en 4 palos o figuras. En orden, los primeros son las espadas, después las copas, después los oros y por último los bastos.

Cada palo está conformado por 14 cartas: primero el As (el número uno), es la primera carta de cada palo y la de mayor valor en el juego; después, con números consecutivos llega hasta el número 10. Cada palo termina con cuatro cartas que son el paje, también llamado valet, sota o jota; la reina o emperatriz; el rey o el emperador; y por último el caballero o caballo.

Cada uno de los Arcanos mayores está compuesto por tres elementos: un número, un nombre y una imagen. Hay dos excepciones: el primer Arcano es El Loco (Le mat) y no tiene número; en algunos Tarots se le asigna el número 0 (cero), en otros el número 22 (en el Tarot de Marsella se ubica antes del Arcano I). La otra excepción es el Arcano XIII que no tiene nombre; es muy común que en otros Tarots sea llamado “La Muerte”. En el Tarot de Marsella es llamado el Arcano sin nombre (L’arcane sans nom).

1.3 Tarots en diferentes grupos culturales

El problema que se detecta es que: algunos grupos culturales cuando eligen el Tarot como sistema oracular, le incorporan elementos gráficos correspondientes a su cultura para que sean fácilmente reconocibles y estén dotados de mayor significado por los miembros del grupo; hacen esto sin cuidar el sentido original del Tarot.

Fig. 3 – Gothic Tarot

Se habían mutilado o transformado los dibujos, adornado con retratos de nobles, puesto al servicio de los fastos de la corte. Cada tratado decía una cosa diferente, a menudo en contradicción con los otros. […] Encontré creencias masónicas, taoístas, budistas, cristianas, astrológicas, alquímicas, tántricas, sufiés, etcétera (Jodorowsky and Costa 19).

La transformación que hacen estos grupos se basa sólo en los elementos gráficos, adaptándolos a su iconografía. Hacen cambios visuales sin tomar en cuenta su sentido original, cambian el número de Arcanos y resulta un oráculo diferente al Tarot. En algunos casos crean un oráculo, incluso más significativo para el grupo que el Tarot original, pero que por tener otro sentido, ya no es Tarot, si bien es un oráculo.

  1. 2. Jung, lo inconsciente colectivo y los arquetipos

Se considera en este trabajo que, los arquetipos de Jung 9 son categorías que permiten el estudio de los Arcanos mayores del Tarot de Marsella. Anteriormente se dijo que, dentro de sus elementos constitutivos, la parte fundamental de un Arcano es su sentido y para descubrirlo se proponen los arquetipos de Jung. Dicho sentido podrá ser representado más adelante en cada carta de los nuevos Tarots, como parte fundamental de su código.

Ahora bien, para comprender el concepto de arquetipo, primero se debe entender lo que Jung denominó lo inconsciente colectivo. Antes de que Jung introdujera este concepto, Freud ya lo utilizaba “… como un sujeto actuante, no es sino el lugar de reunión de esos contenidos olvidados y reprimidos, y sólo a causa de éstos tiene una significación práctica. De acuerdo con ese enfoque, es por lo tanto de naturaleza exclusivamente personal.” (Jung 9) Este inconsciente se va llenando de las experiencias que vive cada persona, por lo que el inconsciente de cada persona es único y aunque dos personas hayan vivido el mismo evento —traumático o no—, cada persona lo ve desde diferentes perspectivas. A este amasijo de información olvidada y/o reprimida, Jung lo llamó el inconsciente personal. Él también se da cuenta que el nivel donde descansa el inconsciente personal, debe ser soportado sobre otro nivel “… más profundo que no se origina en la experiencia y la adquisición personal, sino que es innato: lo llamado inconsciente colectivo.” (Jung 10) Si bien lo inconsciente colectivo, aunque sea colectivo, es inconsciente; la mayoría de las personas no se percatan de que estos procesos suceden en su mente. Se cree que cuando nos adentramos a esa parte inconsciente de nuestra psique, vamos a encontrar cosas que son significativas únicamente a nosotros, que nadie más las va a entender (ese inconsciente pertenece nada más a nosotros, porque fue moldeado por nosotros y es por eso que nada más nosotros, podremos meternos y entender lo que en él ocurre). “Lo inconsciente es visto comúnmente como una especie de intimidad personal encapsulada.” (Jung 26) Pero Jung plantea que parte de ese modelación se realiza con elementos exteriores al interiorizarlos, también tiene que ver con cómo hemos aprendido a modelar los elementos en el mundo exterior e inevitablemente, ese conocimiento viene del colectivo. Se infiere entonces, que mucho de nuestro inconsciente está moldeado por alguna forma anteriormente modelada por el colectivo. Además, para poder dar orden a los elementos que ahí conviven, se necesita de estructuras que se han formado en el exterior. De ese modo, lo inconsciente colectivo se reformula con amplitud, se le da nueva forma y acomodo entre los demás elementos del inconsciente e inevitablemente vuelve a surgir, hacia el exterior de la psique y es remplazado socialmente por el dogma.

Cabe decir que lo inconsciente colectivo se suma al inconsciente personal, si bien el primero reconoce los mismos contenidos, porque no son únicos de una persona, en tanto comunes a todas las personas y conformantes de los seres humanos. Estos contenidos se van heredando paulatinamente y a través del tiempo, en ese sentido, “… los contenidos inconscientes colectivos son arcaicos o —mejor aún— primitivos.” (Jung 11) Estos contenidos van conformándose en pequeñas unidades y poco a poco estas van destacándose unas de otras. Hay unas que son más reiterativas que otras y dan fuerza a ciertas figuras o personajes. A estos contenidos del inconsciente colectivo, 10 Jung los denominó arquetipos. 11

Se infiere de lo dicho que estos arquetipos se quedan en el inconsciente de las personas y se transmiten a los demás y a las nuevas generaciones; a veces, de boca en boca, en ocasiones mediante actitudes. De esta manera, en la forma de actuar frente a una situación específica, se refleja el conocimiento de un personaje gracias al arquetipo conformado y al final llega a ser común a todos. Como ya se ha dicho, esto se da de manera inconsciente, pero es importante destacar que “… el arquetipo difiere no poco de la formulación históricamente constituida o elaborada.” (Jung 11) Por eso también los arquetipos llegan a tener un origen ficticio. Se engendra una historia que va tomando tanta fuerza, a la que se le agregan tantos detalles que parecen reales (a veces, por tantos detalles agregados por tantas personas, resulta más real que las historias de los personajes verdaderos). Estas alegorías, al pasar del tiempo, se van convirtiendo cada vez en historias más complejas y toman un lugar en el inconsciente por sí solas, pero también se acomodan paulatinamente entre las demás historias y mitos, para formar parte de una cosmovisión más compleja, que a su vez da explicación y fuerza a los arquetipos.

Como seres sociales, pertenecientes a un grupo cultural —a una cultura—, no podemos abstraernos de estas influencias. Estamos irremediablemente inmersos en este sistema de arquetipos que a través de la historia cambian de imagen, pero sin alejarse de su esencia. “Al hombre antiguo el anima se le aparece como diosa o como bruja; el hombre medieval, en cambio, ha transformado a la diosa en Reina del Cielo y Madre de la Iglesia.” (Jung 35) La imagen del arquetipo de la madre, según el continente en que estemos, cambiará de color de piel; será la que nos alimenta de niños, no importa si es yendo al supermercado o yendo a recolectar frutos al bosque: seguirá siendo la madre.

Es importante destacar que Jung distinguía entre imágenes arquetípicas y arquetipos. La imagen arquetípica es la imagen que llega a nuestra mente del exterior, son concretas y están influenciadas por factores socioculturales y de la psique de cada persona. Los arquetipos, por otro lado, carecen de figura, son irrepresentables. “… son más psicoides que psíquicos…” (Downing 8)

Las imágenes arquetípicas son parte de un sistema de interacciones entre la psique humana y el mundo exterior. Necesariamente corresponden a lo que hemos visto y los arquetipos corresponden a lo que ha visto la humanidad; lo mismo sucede con las leyendas. Estas y los mitos creados hace milenios, siguen siendo manifestaciones contemporáneas; las tomamos y no solo las adaptamos a la realidad que nos rodea, porque las individualizamos; lo cual hace pensar que pasan las cosas “exactamente igual” que hace 2000 años. Por eso se puede decir: que vamos haciendo analogías de historias anteriores y las adaptamos a nuestra contemporaneidad.

Cuando hablamos de imágenes arquetípicas no sólo nos referimos a imágenes oníricas o a imágenes mitológicas o literarias. En realidad nos referimos a un modo de responder a nuestra vida cotidiana con nuestra imaginación, en vez de hacerlo sólo de modo pragmático o lógico. Estamos hablando de una forma de ser en el mundo que está abierta a muchas dimensiones de significado, abierta a resonancias, ecos y conexiones asociativas y sincrónicas no sólo causales. Estamos hablando del descubrimiento de un mundo que se muestra lleno de significación —de signos, símbolos, metáforas, imágenes— […] El pensamiento simbólico es asociativo, con carga afectiva, animista, antropomórfico. (Downing 8).

Esto favorece la creación de un vínculo entre el mundo exterior y el mundo interior, entre el humano y su entorno. Las imágenes arquetípicas ayudan a nuestro proceder y acceder en el mundo real, de ellas tomamos toda la carga de lo inconsciente colectivo y lo volcamos en nuestras explicaciones del universo. Las utilizamos para asimilar las cosas que nos son difíciles de entender, le dan lógica a las acciones del mundo, que de otra forma no podrían tener cabida en nuestra racionalización del entorno y todo esto de manera inconsciente.

Día a día, en lo inconsciente colectivo se revelan nuevos arquetipos y muchas más imágenes arquetípicas. “No hay ni puede haber una lista definitiva de arquetipos o imágenes arquetípicas.” (Downing 11) Cuando se instaura el arquetipo, siempre será el mismo, pero la imagen que tenemos de él varía de vez en vez (la imagen arquetípica), de lugar en lugar y de persona a persona. Así se adecuan a diferentes situaciones, a diferentes historias y por ende a diferentes mitos. Es por eso que existen muchos mitos que son muy similares a través de la historia y que se repiten reiteradamente con los mismos elementos. En ese sentido, son las imágenes arquetípicas las que cambian, pero el mito sigue siendo el original. Por eso encontramos muchas similitudes entre los mitos griegos y romanos, con los judíos, con los cristianos, hasta llegar a la literatura contemporánea y el cine. Estos arquetipos nos resultan liberadores, se vuelven depositarios de nuestras culpas y nuestros fracasos —también de nuestros éxitos—, al entender que actuamos de la misma manera que la imagen arquetípica con la que nos identificamos.

Con base en lo dicho sobre los arquetipos de Jung es que se justifica considerarlos categorías de estudio, para el análisis de los Arcanos mayores del Tarot de Marsella, ya que como antes se dijo, el arquetipo es el mismo pero la imagen arquetípica cambia. Así, se puede reconocer un arquetipo o varios, según sea el caso, para cada Arcano, el cual debe mantener su sentido independientemente de su representación gráfica.

En relación a su sentido, Laurens van der Post dice en la introducción del libro de Nichols, que Jung: “Reconoció, como en muchos otros juegos y artes primordiales de adivinación de lo oculto y del futuro, que el Tarot tenía su origen y raíz en profundos modelos del inconsciente colectivo con acceso a potenciales de consciencia incrementada y que únicamente se adquirían cotejando estos modelos.” (Nichols 15) Así es que sólo enfrentando a los Arcanos originales, se podrá debelar el significado que el Tarot primigenio pretendía.

Como todo el material simbólico deriva de un nivel de experiencia común a toda la humanidad, es verdad que se pueden relacionar algunos de los símbolos del Tarot con otros de sistemas distintos. Pero eso que yace en lo más profundo de la psique y que C. G. Jung llamó el «inconsciente» es, como su nombre indica, no-consciente. Las imágenes no derivan de nuestro ordenado intelecto sino más bien a pesar de él, ya que se nos presentan de una manera carente de lógica (Nichols 23).

Así los arquetipos de Jung facilitan comprender ideas complejas, a pesar de las diferencias sociales y culturales. Con esta propuesta, cada grupo cultural podrá adaptar los Arcanos con imágenes más cercanas a sus gustos, buscando que sean comprensibles. Incluso es posible que algún grupo tenga ejemplos, mitos o leyendas, más certeros para representar ciertos Arcanos y arquetipos, que aunque sean muy particulares, al apegarse al arquetipo, sean aún, comunes a toda la humanidad.

Para definir el ámbito de un símbolo, Jung siempre señaló la diferencia existente entre un símbolo y un signo. Decía que un signo denota un objeto específico o una idea que se puede traducir en palabras (una cruz roja denota un puesto de auxilio o farmacia; una humareda, la existencia de fuego). Por el contrario, un símbolo no puede ser presentado de ninguna otra manera y su significado trasciende lo meramente dibujado; por ejemplo, la Esfinge, la Cruz (Nichols 24).

Los arquetipos reproducen situaciones complejas, ideas que necesitan análisis y solución. Al mismo tiempo, en el Tarot los Arcanos los reproducen para concretar un mensaje que es comprensible para cualquier individuo. Por eso es importante que se mantengan de manera precisa en cada versión del Tarot, si quieren seguir siendo considerados como Tarot. De ese modo se necesita asociar cada Arcano con el arquetipo (o arquetipos) que le corresponde, para mantener su sentido, más allá de su representación visual. Así la imagen puede cambiar, pero el sentido no; lo cual justifica el que la imagen se adapte a las de cada grupo cultural, siempre que se quiera mantener el sentido del Tarot.

De ese modo, los arquetipos al estar inmersos en lo inconsciente colectivo se convierten en una constante. Así, al utilizar los arquetipos como elementos constitutivos del Arcano, quién esté interesado en crear un Tarot nuevo, podrá mantener el sentido “original” del Tarot de Marsella, al replicar el mismo arquetipo en cada Arcano, independientemente de la imagen que lo represente (imagen arquetípica).

Por eso, en el siguiente apartado se manifiestan los arquetipos del Arcano VI del Tarot de Marsella, para definir su esencia y así, representar a los futuros Tarots, sin importar que tipo y forma de imagen decidan utilizar en su representación gráfica. De ese modo no importa la representación gráfica que se elija, —gatos, perros, dragones, círculos, cuadrados y triángulos; cupcakes, vampiros, caballeros, etc.— La representación deberá transmitir el sentido del arquetipo del Tarot de Marsella y así continuar con el sentido pretendido por el oráculo primigenio del Tarot.

  1. 3. Estudio del Arcano VI

Se ha elegido el Arcano VI para este artículo, porque es un ejemplo claro de la distorsión del significado al cambiar la representación gráfica en sus diferentes adaptaciones, como se verá a continuación.

3.1 El sentido de las imágenes del Arcano VI del Tarot de Marsella

Gráficamente el Arcano VI del Tarot de Marsella tiene como nombre “L’amovreux” o el amante, el enamorado; en singular. En la parte superior el número 6 (VI). En esta carta del Tarot de Marsella vemos a cuatro personajes: arriba, un personaje pequeño, muy joven, desnudo, de alas blancas y cabello dorado, con arco y flecha que apunta más abajo al personaje central; es una especie de ángel o cupido. Detrás de este, el sol con rayos dorados, azules y rojos, como si fuera parte de él mismo. Abajo, tres personajes, a la izquierda una mujer con un sombrero/corona de hojas verdes (que suponemos que son laureles) y vestido, principalmente rojo. Del lado derecho, otra mujer, podríamos decir más joven, vestida principalmente de azul. Y el personaje central, un hombre joven, que con la mirada apunta a la izquierda y con el cuerpo y las manos, a la derecha; tiene un pie apuntando hacia la derecha y otro a la izquierda. Este personaje esta vestido principalmente de amarillo mezclado con rojo y azul, la mitad de los colores de la dama de la izquierda y la mitad con los colores de la dama de la derecha. Ambas mujeres tocan al personaje central, pero de forma muy diferente. La dama de la izquierda coloca la mano sobre el hombro del varón y la mano derecha, sin tocarlo, a la altura de los genitales del joven. La dama de la derecha, le pone la mano izquierda en el pecho y la derecha en su vientre. Los tres personajes principales están con los pies en la tierra. La tierra es de color amarillo y tiene líneas paralelas que, representan una gran distancia o tierra arada, que da la sensación de trabajo arduo.

Fig. 4 – Arcano VI El Enamorado

Independientemente de otros detalles, estos son los elementos gráficos básicos constitutivos de la carta y está en la interpretación de éstos elementos la “sabiduría oculta” del Arcano. Misma que debería ser constante en las representaciones de los nuevos Tarots, sin embargo no pasa esto.

3.2 Otras representaciones del Arcano VI

Ahora se exponen las siguientes cartas que representan el Arcano VI en Tarots recientes.

Fig. 5 – Tease Tarot Fig. 6 – The Lovers Fig.7 – The Lovers, Robot Tarot
Fig. 8 – Crowley-Thoth Tarot Fig. 9 – The Abrahadabra Tarot Fig. 10 – The Lovers by Bluefooted 
Fig. 11 – The Fool’s Journey – The Lovers Fig.12 – Morgan Greer Tarot Fig. 13 – Arthurian Tarot
Fig. 14 – Golden Tarot of Klimt Fig. 15 – Fenestra Tarot  Fig. 16 – The Black Cats Tarot

Como se distingue, es común encontrar al Arcano VI con el nombre de “Los Amantes” o “Los Enamorados” en plural, mientras que como antes se dijo, en el Tarot de Marsella se hace referencia a una sola persona en “el dilema del amor”. Este debe escoger entre la joven hermosa y la vieja rica, entre la que le conviene y la que le gusta —un tópico recurrente a través de la historia— y no a una pareja que tiene una relación amorosa.

En algunos casos, los personajes cambian por animales como gatos, dragones o seres fantásticos (en el caso del Tarot de los gatos incluso la imagen es tierna, emoción muy diferente a la original). En más de un caso los personajes se muestran en un altar —suponemos que casándose—; en el caso específico del Tarot de Alister Crowley (Fig. 8), a una pareja coronada como rey y reina, les casa el Ermitaño (El Arcano IX del Tarot), lo que hace que la carta tome un significado de matrimonio, compromiso muy alejado del original.

En ciertas cartas aparece solamente la pareja: no aparece el ángel alado con arco y flecha, es otro personaje quien atestigua los acontecimientos. Otros parecen tener relaciones sexuales, unos vestidos, otros no; unos están en el agua, otros en la tierra y otros en el aire; unos se tocan, otros no; unos se miran, otros no; unos están en la naturaleza, otros dentro de habitaciones. Las variaciones son innumerables.

Lo expuesto identifica que el sentido que se da a cada una de estas representaciones, resulta diferente al original, si bien hay que decir, existen casos en donde se acercan al significado pretendido por el Tarot de Marsella (cuyos ejemplos no fueron presentados en la selección anterior, por no ser frecuentes).

3.3 Los arquetipos de Jung en el Arcano VI

Como ya se mencionó, el Arcano VI representa a un hombre joven entre dos mujeres (ver figura 4) y debe tomar una decisión y asumir la responsabilidad de ella. Se encuentra atrapado entre las féminas y en la bidimensionalidad de la carta, no puede escapar hacia arriba (no puede volar) porque límite está marcado por el sol. 12 No puede hundirse en la tierra 13 (el límite inferior), está retenido en lo terrenal 14 y sólo le queda escoger entre las dos mujeres que le cortan el camino. Se encuentra inmovilizado entre ellas y no se sabe cuál elegirá. Ellas están ubicadas en sentidos opuestos, al lado del joven y por eso tienen significados contrarios.

Esto supone que “… las figuras masculinas simbolizan habitualmente lo consciente, los logros intelectuales y el espíritu; las figuras femeninas (nuevamente en la psicología de ambos sexos) simbolizan los aspectos corporales, las emociones y el alma.” (Nichols 186) Según se ve en la carta, al lado izquierdo se encuentra la mujer mayor, se identifica esto por su altura, mayor a la de los otros dos personajes; tiene tocado, mientras que su contraparte no y esto representa un espíritu elevado y una mejor posición económica; su nariz es más larga y por ende con más edad. Del otro lado tenemos a una mujer joven, bella, con el cabello suelto, lo cual la supone virgen, pero al mismo tiempo con la pasión de la juventud; representa la carne pecadora. La mujer mayor pone su mano izquierda sobre el hombro derecho del joven apoyándolo, dándole seguridad. La joven lo toca en el pecho, a la altura del corazón, cual si pretendiera su amor y con la otra mano toca su propio vientre, para mostrar su disposición y la posibilidad de procrear. La vieja puede ser una figura materna, capaz de brindar protección y estabilidad; la joven representa un nuevo comienzo y la posibilidad de una aventura. Son la madre y la virgen/doncella de los arquetipos de Jung, personajes con sentidos opuestos; con una se puede vivir tranquilo y seguro, con la otra se arriesga. Una supone estabilidad y la otra pasión.

De nuevo, se observa que la cabeza del joven mira hacia la izquierda, su lado consiente y el cuerpo esta volteado a la derecha, el lado del corazón, es decir, debe elegir entre lo que le conviene y lo que le atrae. El joven y la vieja están conectados por la vista, pero la joven aunque tiene la mirada perdida en el espacio, tiene un contacto más intimo con el joven, pues le toca en el pecho. El joven es el arquetipo del héroe, quien deberá resolver este conflicto para continuar con su cruzada, “… como dijo Jung repetidamente: el conflicto es la esencia de la vida, y es un requisito previo necesario para todo crecimiento espiritual.” (Nichols 192) Así, el héroe se presenta en un conflicto y se ve obligado a una elección para seguir adelante.

Los tres personajes se presentan también como una unidad. “En un plano simbólico, podría decirse que los tres personajes representan, tres de las instancias del ser humano: el intelecto, el centro emocional y el centro sexual que se unen para formar uno solo.” (Jodorowsky and Costa 185). Así, todos los componentes de la carta se conjugan para dar un solo significado y no se deben interpretar por separado. De esta manera se juntan los elementos para formar un sentido, el cual es: decidir, entre lo que conviene y lo que se desea.

Pero no hay que olvidar que son cuatro los personajes. Encima de los tres antes señalados se encuentra un joven arquero alado que reconocemos como Eros, el cupido latino que es el arquetipo afín al destino y símbolo de la atracción, que une los opuestos. Está listo para flechar al protagonista de la carta. Es este arquero quien, si se presta atención a la dirección del eje de la flecha, facilita la elección del joven; una vez flechado, nuestro héroe tomará la decisión. De ese modo no resulta difícil adivinar la decisión que tomará después de ser flechado.

Escucha tu interior para que te guíe tu corazón, porque el ángel te disparará al corazón y te pondrá la persona adecuada. Cuando tengas que elegir un trabajo, debes preguntarte no cual te conviene más sino cual amas más, porque no sólo se trabaja para ganar dinero, sino para sentirse realizado (Rodés and Sánchez 102).

La situación planteada por los tres primeros personajes es resuelta por el cuarto. Es el personaje que invita a la acción, a resolver la situación planteada, a ir tras el amor y no la conveniencia, en todas las circunstancias.

Por consecuencia, el Arcano VI invita a resolver una situación, a tomar una decisión, no necesariamente en cuestiones del corazón, ya que no se limita solo a este tipo de acontecimientos, sino también de cualquier otro evento en el que haya que tomar decisiones, por ejemplo, laborales, educativas, etc.

Como se puede notar el significado antes planteado es muy diferente al de las nuevas interpretaciones del Arcano VI, mal llamado “Los Amantes”. Bajo esa perspectiva se recomienda que, si se pretende elaborar un Tarot, el Arcano VI, la carta “El Enamorado” debe considerar siempre a los arquetipos del sol y la tierra, de Eros (Cupido), la madre y la doncella, así como al héroe, para su representación. Lo cual implica que deberán mantenerse dichos arquetipos en las nuevas versiones, sin importar sus estilos expresivos, como se aprecia en la tabla que sigue:

Arcano Nombre Elementos gráficos constitutivos Arquetipos
VI El Enamorado El sol La iluminación
La tierra La posición
Un ángel arquero Eros / Cupido
Mujer rica / vieja La madre o el apoyo
Mujer joven / amorosa La virgen / la doncella
Un joven entre las mujeres El héroe

Conclusión

El sentido original del Arcano VI “El Enamorado” es el joven que se enfrenta al predicamento de elegir entre la joven bella y la mujer madura, una sensual y la otra acaudalada, y trata de la resolución a favor de lo que hace feliz. Pero como ya se dijo, esta carta hoy se conoce como “Los Amantes”: dos personas que se unen por el amor; es claro como se ha transformado el significado del Arcano a través del tiempo.

Tarot de Marsella

Nuevos Tarots
Decisión Amor

El modelo expuesto busca reconocer los componentes del sentido primigenio del Tarot de Marsella, para que se pueda transmitir a cualquier otra versión, sin que se vea afectado por su  representación gráfica. Dicho modelo se basa en los arquetipos de Jung, por su carácter universal y se presume que brinda una forma de sistematizar y definir el sentido de cada carta; si bien hace falta utilizarlo para la comprensión de los 78 Arcanos. Así, este modelo promueve la continuidad del sentido expresado en el Tarot de Marsella y replicarlo en la creación de nuevos oráculos.

Finalmente, cabe mencionar que este modelo se puede aplicar a cualquier oráculo y a cualquier otro sistema codificado, pero que necesite una adaptación o modernización de sus elementos gráficos.

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Tabla de figuras

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9 mini-006-VI-TheLovers.jpg Imagen tomada del sitio The Abrahadabra Institute. http://abrahadabra.com/wp-content/gallery/mat/mini-006-VI-TheLovers.jpg (Fecha de actualización: 27 de nov de 2016)
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12 6-Lovers morgan.jpg. Imagen tomada del sitio ASTROSHAMANS. http://www.astroshamans.com/2011/05/lovers-gemini-astroshamanic-voyage-into.html (Fecha de actualización: 27 de nov de 2016)
13 180px-Loverslegend arthurian.jpg. Imagen tomada del sitio ASTROSHAMANS. http://www.astroshamans.com/2011/05/lovers-gemini-astroshamanic-voyage-into.html (Fecha de actualización: 27 de nov de 2016)
14 the_lovers.jpg. Imagen tomada del sitio Ask the Cards. http://askthecards.info/tarot_card_decks/golden_tarot_of_klimt_reading.shtml (Fecha de actualización: 27 de nov de 2016)
15 96-03.jpg Imagen tomada del sitio The Guiding Tree. http://theguidingtree.com/tarot-decks-c-14_30/fenestra-tarot-p-14.html (Fecha de actualización: 08 diciembre de 2016)
16 lovers-black-cats.png. imagen tomada del sitio The House of Opal Seanna https://theunicornopal.wordpress.com/diary-of-the-fool/ (Fecha de actualización: 08 diciembre de 2016)

 

Resumen curricular

Ramón Nicolás Menchaca García

Estudios realizados: es maestro en Lenguajes Visuales por ICONOS, instituto de Investigación en Comunicación y Cultura; Licenciado en Ciencias de la Comunicación por el ITESM, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

Experiencia Laboral: ha sido productor de programas televisivos en Televisa y MVS entre otros; director creativo en agencias de publicidad. Cuenta con participaciones en cine, periódicos y libros. Ha sido profesor de cátedra a nivel licenciatura en diferentes universidades como la Universidad Anáhuac, la UVM, la UNITEC Y Tecmilenio. Desde 1995 se ha desempeñado como freelance en producción de video, fotografía y diseño gráfico.

Correo electrónico: rmechaca@yahoo.com

  1. [1] Oráculo. (Del lat. oracŭlum).

    1. m. Respuesta que da Dios o por sí o por sus ministros.
    2. m. Contestación que las pitonisas y sacerdotes de la gentilidad pronunciaban como dada por los dioses a las consultas que ante sus ídolos se hacían.
    3. m. Lugar, estatua o simulacro que representaba la deidad cuyas respuestas se pedían.
    4. m. juego del oráculo.
    5. m. Persona a quien todos escuchan con respeto y veneración por su mucha sabiduría y doctrina.

    ~ del campo.

    1. m. manzanilla (‖ hierba compuesta).

    . m. Flor de esta planta.

    □ V.

    palabras de oráculo

    Real Academia Española © 2013 Todos los derechos reservados

  2. [2] La palabra oráculo proviene del latín oraculum y ésta, a su vez de la palabra orare que significa hablar. El sufijo –culum se refiere a medios o instrumentos. Así, literalmente, significa el medio o instrumento por el que se habla (Diccionario Etimológico de Chile 2013).
  3. [3] Quién se dedica a jugar, leer o echar el Tarot.
  4. [4] Ciò che è certo è che i tarocchi esattamente come li conosciamo oggi sono di origine medievale.
  5. [5] I tarocchi nacquero con tutta probabilità nell’Italia del nord, alla corte di Filippo Maria Visconti – duca di Milano – durante la prima metà del Quattrocento.
  6. [6] cartomancia o cartomancía.

    (De carta y -mancia).

    1. f. Arte que pretende adivinar el futuro por medio de los naipes.

    Real Academia Española © 2013 Todos los derechos reservados.

  7. [7] En cuanto a la razón por la que hay tan pocos datos es porque al cambiar de reyes, tanto en Italia como en Francia (y toda Europa), cada rey exigía que se eliminaran todos los Tarots anteriores y se hicieran nuevos con las imágenes de él y de su corte.
  8. [8] http://www.golden-dawn.com/eu/index.aspx
  9. [9] Carl Gustav Jung, psiquiatra y psicólogo suizo. (1875-1961)
  10. [10] La vida de lo inconsciente colectivo ha sido captada casi íntegramente en las representaciones dogmáticas arquetípicas y fluye como una corriente encauzada y domada en el simbolismo del credo y del ritual. Su vida se manifiesta en la intimidad del alma católica. Lo inconsciente colectivo, como hoy lo llamamos, nunca fue psicológico, puesto que mucho antes de la iglesia católica, ya en los tiempos prehistóricos del neolítico, existieron misterios. (Jung 18) EL dogma de algunos elementos y personajes ha ayudado a proteger las imágenes sagradas, así, las imágenes religiosas sobrevivieron a la iconoclasia de la Reforma, al producir una brecha de protección. Las imágenes resultaban molestas porque contradecían la razón; hacía mucho que se había olvidado su significado y se impuso el dogma.
  11. [11] Jung denominó a las imágenes a través de las cuales se manifiesta el inconsciente: “imágenes arquetípicas”. Empleó la palabra arquetípico a fin de comunicar el poder que tiene ciertas imágenes para conectarnos con lo que se muestra como la fuente misma de nuestro ser. La palabra griega arjé indica principio, origen; tipo deriva de un verbo griego que significa “modelar” y del correspondiente sustantivo que indica una imagen o modelo. Así arquetipo significa el modelo a partir del cual se configuran las copias, el patrón subyacente, el punto inicial a partir del cual algo se despliega (Downing 7).
  12. [12]El sol es arquetipo de lo celeste. Entre otras cosas, representa el limite superior, lo sublime y lo etéreo.
  13. [13] La tierra es arquetipo de lo terrestre, lo físico. Entre otras cosas, el límite inferior, lo común y lo concreto.
  14. [14] La unión de ambos arquetipos, el sol y la tierra, crea otro arquetipo, que es el de lo terrenal, todo o que sucede entre el cielo y la tierra, el lugar donde todo lo que hacemos sucede.

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