Una mirada al mundo de la mujer Chontal. Las mujeres migrantes de Tecoluta 1a Nacajuca, un acercamiento a su condición indígena, femenina y laboral

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Resumen


Este trabajo ofrece un acercamiento a la situación de las mujeres migrantes indígenas a la luz de la teoría de las representaciones sociales, con lo cual se analiza su condición indígena, femenina y laboral. El primer eje identifica a la mujer y en específico a la chontal, a partir su identidad femenina, misma que permite comprenderlas desde la raíz de su propia cultura. En el segundo eje se da una aproximación a lo que significa ser indígena, aspecto cultural que mueve a estas mujeres a ir en busca de nuevos proyectos de vida individual, social y familiar. El tercer eje lleva al lector a un recorrido del mundo laboral que ejercita las habilidades aprendidas en el hogar, para aplicarlas en el nuevo campo de trabajo. Al final se presentan las reflexiones que dan a conocer el ser femenino indígena que trabaja, así como sus rasgos y características vividas desde su propio lugar de origen hasta su traslado a la zona urbana.
Palabras clave: identidad, indígena, representación social, mujer, laboral.

Abstract
This paper offers an approach to the situation of indigenous in the light of the theory of social representations migrant women, which seek to analyze their indigenous, women and employment status. The first axis can identify women and specifically to the Chontal, from her feminine identity, it invites understand from the root of their own gender. In the second axis seek to give an approximation of what it means to be indigenous , cultural aspect that does not prevent you go in search of new projects of individual, social and family life. The third axis leads the reader on a journey into the world of these indigenous women work they develop the skills learned at home to apply in the new field of work. At the end the reflections that help to know that indigenous women be working, their traits and characteristics lived from their place of origin to their transfer to the urban area are presented.

Keywords: identity, indigenous,Social representation, woman, labor.

Introducción

¿Quién es la mujer indígena chontal trabajadora de Tecoluta 1ª? Dicha pregunta podría ofrecer muchas respuestas, pero en el presente estudio se orienta hacia la compresión de este sujeto social basándonos en tres ejes: los indígenas y la migración; lo femenino y lo laboral; las representaciones sociales; después se da cuenta de las técnicas de investigación utilizadas y se ofrecen algunos resultados de la investigación desarrollada.

Este estudio de caso, surge por la necesidad de conocer y comprender a las mujeres indígenas originarias de una zona Chontal de Tabasco que trabajan en Villahermosa. Ellas son Maribel, María Guadalupe, María Inés, Ceferina y Edilia; quienes son bilingües (su lengua materna es el chontal y el español su segundo idioma). De ellas se analizan sus historias de vida, pues hacen frente al problema económico existente en su comunidad, lo cual supone al mismo tiempo romper esquemas sociales que por décadas las han marcado. Esto implica cuestionar si el hombre es quien trabaja para el sostén de los suyos pues las mujeres chontales son quienes llevan el sustento a sus hogares. Ellas modifican la vida cotidiana acostumbrada en su comunidad, por el reto social que conlleva la migración de su lugar de origen, Tecoluta 1ª en Nacajuca Tabasco, a la capital del estado, Villahermosa.

Ellas nacieron en esa comunidad y ahí residen con sus familias, y es el lugar que consideran su hogar, pero se ven forzadas a salir de ahí con destino a Villahermosa, en busca de nuevas oportunidades de trabajo. Se establecen en la ciudad únicamente de lunes a viernes y por lo general, regresan a su comunidad el fin de semana. Debido a esas cualidades (lo femenino, lo indígena y lo laboral) fueron seleccionadas para este documento.

*Entrada del Poblado Tecoluta 1ª Nacajuca, a 43 kilómetros de Villahermosa. Tecoluta Nacajuca 01/01/2009

1. Los indígenas y la migración
Intuitivamente, todos parecen saber quiénes son los indígenas, Moro indica que son grupos sociales con características claramente distinguibles de la cultura occidental-global. (Moro 2) Grupos sociales que a pesar de su inmensa disparidad (se calcula que hay alrededor de trescientos millones de pueblos indígenas repartidos por todo el mundo), parecen tener algo que los identifica como tales y presentan una clara discontinuidad, frente a la continuidad cultural que representan los países occidentales u occidentalizados.

Para Fraile el vocablo “indígena” utilizado ya por los romanos, designa al nacido u originario de determinado territorio, a la persona o grupo humano procedente del lugar donde habita o habitaba. Es también el “originario del país”. (Fraile 91) Por su parte Mendoza define, que indígenas son los nacidos en un lugar ancestralmente considerado como suyo, entonces el territorio se constituye en un rasgo que lo tipifica. A este rasgo hay que añadir otro igualmente importante y correlativo con el anterior, a saber: el sentimiento histórico de pertenencia al grupo. A la vez, este sentimiento confiere identidad colectiva, derivada del hecho de que sus integrantes comparten tradiciones, mitos, leyendas y creencias; prácticas religiosas, sociales, pedagógicas o jurídicas; formas de organización familiar, social y agrícola, etcétera. Esta identidad, obviamente, no es estable; al contrario, cambia por influencias o presiones sociales internas o externas, por el adelanto de las ciencias y de la tecnología. (Mendoza 2429-2446)

Sin embargo y en sentido estricto, hay quienes prefieren definir lo indígena desde sus características cualitativas que acotan su concepción, por ejemplo:

  • · Pertenecer a tradiciones organizativas anteriores a la aparición del estado moderno,
  • · Pertenecer a culturas que sobrevivieron la expansión planetaria de la civilización occidental.
  • · Aquellos que hablan una misma lengua ancestral. (Navarrete 7)

Para definir lo que entenderemos por “indígena”, nos basaremos en lo expuesto por Navarrete: involucra pertenecer a tradiciones organizativas distintas al estado moderno y presentan en muchas ocasiones cosmovisiones propias y tradiciones que definen su identidad de manera distinta a la occidental, a pesar de la expansión de esta.

Por otro lado, la idea de “sobrevivencia” que implica lo indígena puede tomar sentido en el acto de lucha, de enfrentar la marginación, el olvido y todas las limitaciones que la sola palabra conlleva. El ahínco de lo indígena, trata de preservar las tradiciones, costumbres, lengua y forma de vida. En ese sentido y gracias a Navarrete, se puede entender parte de la situación vivida por estos pueblos y el siguiente fragmento expone cierto panorama que surge de su migración, la cual está modificando y transformando a sus propios integrantes:

La migración, la educación, las conversiones religiosas y los cambios económicos y sociales han impactado de manera diferente a las comunidades y pueblos indígenas. Sus culturas son hoy más diversas que nunca, como lo es la sociedad mexicana en general. Además, los indígenas son cada vez más conscientes de su derecho a mantener y modificar sus formas de vida particulares, como a ellos les parezca mejor. Por estas razones, la diversidad cultural y étnica de los indígenas, y de México en su conjunto, se ha convertido en uno de los temas de discusión más importantes de la cultura contemporánea de nuestro país. (Navarrete 24)

Por otra parte, Jorge Mercado-Mondragón presenta un panorama histórico-social de cómo son concebidos los habitantes de los grupos étnicos, a partir de su proceso de migración hacia las grandes ciudades: “La migración internacional de los indígenas zinacantecos hacia los E.U.A. comienza a causar una alteración del mapa cultural y del sistema de referencia identitario, así como en las tradiciones.” (Mercado-Mondragón 35) El dato que obtuvo en el sentido de que los migrantes de Zinacantán son considerados como “menos indígenas”, o que la comunidad era “más indígena” antes de los flujos migratorios, muestra que el sistema social (en cierta medida coercitivo) penaliza la salida de los integrantes de la comunidad, otorgándoles una característica que devalúa la condición de ser indígena.

Es en este hecho fundamental en la cultura y la identidad, donde se enmarcan los efectos de la migración, pues los indígenas estancados en la comunidad se sienten amenazados por los cambios que supone la migración en su sistema cultural y de autopercepción.
2. Lo femenino y lo laboral
Es difícil explicar la identidad femenina, ya que cuenta con rasgos y características muy diversas. Sin embargo, estudiarla desde su propio origen, cualidades y aspectos que la conforman implica un primer acercamiento a su comprensión. En ese sentido Marcela Lagarde establece un criterio objetivo del concepto, porque su definición se acerca más a una forma natural de exponer la identidad femenina dentro del marco social:

La identidad femenina se centra en la esfera doméstica, hasta la ubicación de la mujer en los conceptos emergentes. Es una manera de concebir el mundo y en su identidad de género.

La identidad no es una narración; es una construcción de vida para ser contada a otros, determinando los puntos significantes para las mujeres. De lo anterior surge el concepto identidad de género y no es más que la liberación simbólica que cada cultura hace o construye a partir de la categorización de las personas en diferentes sexos. (Lagarde 13)

Sin embargo, desde su propia condición de mujer, como género sexual establecido, ella va construyendo su femineidad y busca demostrar que en verdad lo es por medio de su forma de vida, así lo señala Julia Kristeva cuando plantea:

La identidad femenina es la distinción cultural históricamente determinada, que caracteriza a la mujer a partir de su condición: genérica y la define de manera contrastada, excluyente y antagónica frente a la masculinidad del hombre. Las características de la feminidad son patriarcalmente asignadas como atributos naturales, eternos e históricos, inherentes al género ya que cada mujer contrasta la afirmación de lo natural en que cada minuto de sus vidas, las mujeres deben realizar actividades, tener comportamientos, actitudes, sentimientos, creencias, formas de pensamiento, mentalidades, lenguajes y relaciones específicas en cuyo cumplimiento deben demostrar que en verdad son mujeres. (Kristeva 34)

Asimismo, Kristeva expresa que en la búsqueda de su propia configuración de mujer, la figura femenina presenta una serie de problemas porque en ocasiones su identidad experimentada no coincide en parte con la forma de su cuerpo, el trabajo que desempeña o la vida que deben tener. (Kristeva 36)

Marcela Lagarde y Julia Kristeva dejan ver la singularidad del ser de la mujer y de su conciencia, no por el hecho de considerarla el opuesto al varón o por conflictos permanentes entre ambos, como sexo fuerte o débil, sino porque simplemente son entendidas en sus diferencias. Su debilidad o fortaleza, no dependen más que de su propio proceso de construcción de vida como ser femenino con metas, ideales y proyectos.

Por otro lado, histórica y socialmente ha prevalecido el paradigma de que la mujer no realice actividades diferentes a las que lleva a cabo dentro del hogar; sin embargo, las condiciones económicas y sociales no le han sido dadas para continuar de esa forma. Los movimientos, o luchas feministas han tenido que ver con la inclusión que la propia mujer en el ámbito laboral. Pero ha sido sobre todo la necesidad de aportar en lo económico a la familia, lo que ha llevado a ser generadora de un ingreso para la manutención de los suyos.

Sin embargo el rol propiciado por la cultura patriarcal prolifera en todo el país y tratar de cambiarlo, implica cierto roce con el género opuesto y hasta con el ámbito social, ya que trabajar fuera del hogar como afanadora, secretaria, empresaria o en cualquier ámbito, implica, para ellas, trasformar la convivencia social de su entorno y con la función que dentro de la propia familia, por décadas, habían desempeñado.

Existen dos estudios que abordan la problemática de la incursión de la mujer en el mundo laboral, el primero fue realizado por Idrovo Carlier quien revisa la identidad laboral de la mujer en las grandes empresas. Destaca la necesidad que impera en las familias en relación a que tanto el padre como la madre trabajen, así como la rigidez en los horarios y las actividades que involucra su labor. Esas normas, son precisamente las que dificultan y en ciertas culturas anulan por completo la posibilidad de una armonía enriquecedora; que afecta a los varones también. Hombres y mujeres, en su toma de decisiones diarias, hacen negociaciones constantes sobre los roles y tareas que, asumen y realizan definiendo, y redefiniendo en el proceso su identidad personal, familiar y laboral.

El segundo trabajo fue elaborado en 2006 por Gabriel Pérez Pérez, quien estudió la identidad laboral de las mujeres que trabajan como operadoras en la empresa mexicana Telmex y permite ver algunas orientaciones que ellas tienen en el terreno de las identidades sociales, a las cuales denomina como:

Un sistema de creencias y valores que se conforman dentro de una ocupación, compuesta por una ideología de bagaje cultural, pero que se forma a partir de las experiencias singulares del trabajo, derivado hacia la colectividad, para definir al otro, marcando la diferencia entre una ocupación y otra. (Pérez 59)

Con base en lo anterior, se entiende que la identidad laboral se construye desde el lugar donde se trabaja y con base en las cualidades que se van adquiriendo gracias a las actividades que se realizan. Esas apropiaciones determinan en el sujeto, rasgos identitarios que lo definen en un espacio de acción o quehacer laboral.

*Entrevista a María Guadalupe, mujer indígena que trabaja en un supermercado de carnes en Villahermosa. Tecoluta Nacajuca 02/01/2009

Vale la pena resaltar que estas condiciones circundan en torno a la identidad de la mujer indígena trabajadora; condición y referente de un sujeto que hoy día es necesario considerar y estudiar, no solo como actor social contemporáneo, sino como fenómeno sociocultural. Para ello se requerirá del diseño de un instrumento para la comprensión de esta población, el cual podrá ser utilizado para el estudio de los integrantes de la cultura tabasqueña y también de cualquier otro grupo étnico, cultural o social del país. Pero ¿cuáles son los fundamentos teóricos de dicho intrumento?

3. Las representaciones sociales

La teoría de las representaciones sociales permite analizar tres aspectos que interesa conocer de las mujeres migrantes en cuestión: lo femenino, lo indígena y lo laboral; por medio de esta reflexión, se posibilita la compresión de quién es la mujer indígena chontal trabajadora. Cabe señalar que en este trabajo se utiliza la definición de representación social establecida por Moscovici y señala que es:

… una modalidad particular de conocimiento cuya función es la elaboración de los comportamientos y la comunicación entre los individuos. Es un corpus organizado de conocimientos y una de las actividades psíquicas gracias a las cuales los hombres hacen inteligible la realidad física y social, se integran en un grupo o en una relación cotidiana de intercambios, liberan los poderes de su imaginación.(Moscovici 18)

También las representaciones sociales establecen la denominación de diversos fenómenos observables y estudiados en varias etapas, y se pueden revisar tanto de manera individual como colectiva, dentro de los ámbitos psicológico y social. (Jodelet 469)

De lo dicho se infiere que los seres humanos se comportan según sea el grupo social al que pertenecen. Todos lo hacen de formas diversas, pero siempre está rodeado de significaciones, vivencias y valores que, a partir de la perspectiva de la presente investigación, son adquiridos por las personas al convivir con otras o en un contexto al que se puede pertenecer, o no. “Los sujetos comprenden e interpretan de manera diferente la situación en que se encuentran y no se comportan de manera similar ante un procedimiento que se mantiene idéntico.” (Jodelet 470)

Es por eso que el estudio de las representaciones sociales implica las vivencias y el conocimiento adquirido por medio de ellas, que van alimentando y transformando al ser humano. De acuerdo con lo planteado por Moscovici y Jodelet, su conocimiento constituye el eje central de una psicología del conocimiento y una producción mental social. Por eso las representaciones sociales referentes a la migración de las mujeres de Tecoluta, constituyen una trama densa de significados que las definen como mujeres, como parte de un pueblo indígena, como integrantes de una familia, de tradiciones, de territorio, de lo que conforma una cultura. Esta se va transfigurando y a la vez las transforma, en la que intervienen diversos elementos tan extensos como el ser mismo, pero que aquí se trata de categorizar y simplificar bajo el análisis elaborado, con base en su discurso y documentado en epístolas; también en las historias de vida que realizan día con día en su migración.

4. Técnicas de investigación
El estudio realizado consideró pertinente utilizar los siguientes instrumentos metodológicos: historias de vida y epístolas. A través de ellos se pudieron analizar las representaciones sociales enfocadas a los tres aspectos de interés1.

· Epístola.- esta herramienta permitió llegar al núcleo de la investigación, ofreció la ventaja de evitar ciertos obstáculos intervinientes, como distracciones o retraimiento de algunas actoras; les permitió expresarse libremente, sin ningún tipo de presión. Cada una de las informantes entregó una epístola suya, con el fin de recabar información que por diversas cuestiones no expresan en sus discursos orales. En estas cartas se buscaba localizar algunas significaciones de interés, con base en las categorías de lo migrante, lo indígena y lo laboral.

· Historias de vida.- esta herramienta ayudó a mantener una secuencia ordenada de los sucesos que les ocurrieron a las actoras en sus procesos migratorios, para poder interpretar, estructurar, organizar la vida y el sentir de las mujeres migrantes. Gracias a sus discursos, se pudo conocer y determinar las significaciones, valoraciones y simbolismos presentes en cada una de ellas, a raíz de las vivencias de su propio proceso de migración2. Se consideraron las representaciones sociales y qué tanto de su lugar de origen y de trabajo, se podría conocer.

5. Resultados
Como lo expresa Kristeva, las características de la feminidad son patriarcalmente asignadas como atributos naturales, eternos e históricos, inherentes al género, diversas actitudes y “modos de ser” en cuyo cumplimiento deben demostrar que en verdad son mujeres. Sin embargo esta condición general de la identidad femenina que permea la cultura de nuestro país está sufriendo transformaciones, de modo que las mujeres que viven en zonas más urbanizadas tienden a romper ciertos esquemas impuestos por la cultura patriarcal. Se ven mujeres con un tipo de arreglo personal impuesto por occidente, donde parece necesario manifestar sensualidad; a la par de imponerse nuevas metas en muchas ocasiones similares a las del hombre. En función de lo antes expuesto se presenta un comparativo de la identidad femenina de las mujeres migrantes, en contraste con las mujeres de la ciudad capital, Villahermosa.

En cuanto a la identidad femenina se perciben ciertas transformaciones debido a su proceso migratorio, rasgos más acentuados de una feminidad occidentalizada, lo cual está en la adopción de un estilo más urbano, quizás como una clave para obtener mayor aceptación en Villahermosa. En ese sentido, se percibe un esfuerzo por parecerse a las citadinas, esto puede ser un indicativo del proceso de adaptación. Pero el continuar inmersas en su cultura patriarcal, permite que se generen procesos de desestructuración del “ser de y para otros”, que involucra una expansión de su identidad, quizás asimilando ciertos elementos sociales de la cultura en la ciudad e integrándolos para enriquecer su propia cultura, sin transgredir las representaciones más básicas que constituyen su ser indígena.

*María Inés ha trasformado su vestimenta tradicional, por un estilo más urbanizado, como podemos ver en la imagen. Tecoluta Nacajuca 04/07/2015

Extracto de la entrevista a María Guadalupe:

· Me gusta verme bien arreglada, eso me gusta como mujer y me motiva, además en el trabajo es importante porque atiendo a la gente.

· Me arreglo más porque tengo dinero para pagar que me arreglen el cabello.

· Me gusta, tal vez he cambiado un poquito porque me arreglo más, pero soy la misma de la comunidad.

En cuanto a lo laboral observamos que el empoderamiento económico que les generó el trabajar en Villahermosa acentuó más su identidad femenina y las ayudó a percibir su potencial y su igualdad con respecto a los hombres de su comunidad. Además les permitió hacer un comparativo con respecto a las mujeres de Villahermosa, que les sirvió para acentuar ciertas características femeninas, asociadas con progreso social y económico, aun viviendo dentro de Tecoluta. Por consecuencia, si el bienestar económico fue el principal motor que las impulsó a migrar a Villahermosa, como chontales inmersas en una cultura diferente a la suya, parece ser que identificaron que los papeles de la mujer no son siempre los tradicionales. De ese modo, la observación de patrones diferentes a los comunitarios y de nuevos vínculos sociales inducidos por la actividad laboral donde se desempeñan, ya sea con la familia que las empleó o en las empresas donde laboran, las impulsó de alguna manera a redefinir su identidad.

Extracto de la entrevista a Ceferina:

· Mi jefa donde trabajo tiene hijos, está casada, estudia y trabaja, y en mi casa no estudia ni se prepara ninguna de mis hermanas a pesar de estar casadas y con hijos.
· Me gusta que la mujer de Villahermosa se prepare porque quiere decir que le interesa estudiar y quiere seguir adelante.
· No quiero ser como mis hermanas, que se casaron y no estudiaron.

En cuanto a la condición indígena su lengua y las tradiciones son elementos unificadores y estabilizadores de su existencia. Las tradiciones, como la festividad de la Virgen de la Asunción, las dotan de escenarios de inscripción cultural en los cuales sus prácticas sociales se desarrollan y perpetúan. La lengua las dota de identidad y las vincula con los miembros de su comunidad, donde poseen un papel o rol social en el cual se sienten integradas y protegidas. Por lo tanto, Tecoluta 1ª sigue siendo su territorio identitario.

Extracto de la entrevista a María Inés:

· Cuando es la fiesta patronal de la Virgen de la Asunción me gusta asistir para divertirme un rato y festejar a la Virgen en la iglesia.

· Me gusta la fiesta del pueblo, el día de muertos y toda la fiesta de aquí la comunidad.

· Es el trece de agosto, catorce y quince, son tres días que hacen las fiestas acá. Me gusta ir a la iglesia.

Con base en lo detectado, estas mujeres migrantes han desarrollado una especie de habilidades de manejo simultáneo de dos repertorios culturales, cuyo eje representacional es la lengua: activan su repertorio cultural en los espacios íntimos y en los retornos a la comunidad; mientras que activan el repertorio cultural urbano en el trabajo y la vida en la ciudad. Lo cual permite establecer que las mujeres migrantes de Tecoluta 1ª, en el municipio de Nacajuca, Tabasco, gracias a sus narrativas de vida y de sus propias experiencias, presentan transformaciones, significaciones y revalorizaciones a raíz de que decidieron migrar a Villahermosa, como se podrá observar a continuación.

Extracto de la entrevista a Maribel:

· Me gusta lo que veo en Villahermosa, aquí la comunidad es muy chica, no hay nada que ver.
· Yo hablo Chontal pero con mi mamá, papá, abuelos o hermanos.· En el trabajo no porque se ríen de mí, les da risa, pero no lo hablo, no hay con quién, mi amiga ya no trabaja ahí.

Además surge una posible reconsideración de roles, basado en que histórica y socialmente ha prevalecido el paradigma de que la mujer no realice actividades diferentes a las que lleva a cabo dentro del hogar. En este caso, las condiciones económicas y sociales no permiten continuar con ese modo de vida. En ese sentido, Maribel, María Guadalupe, María Inés, Ceferina y Edilia, salieron de su lugar de origen hacia Villahermosa, Tabasco, en busca de un empleo. Las dos primeras con estudios de preparatoria y las tres últimas con tan solo la primaria concluida. Esta condición explica que debido al grado escolar cursado por Maribel y María Guadalupe, les posibilitó el ir en busca de un empleo en una empresa, mientras que las tres últimas, María Inés, Ceferina y Edilia, por no tener más estudios, se limitaron a darle plusvalía a las prácticas aprendidas de la madre en la casa y las obligó a buscar trabajo realizando labores básicas del hogar. Lo cual parece por un lado, ser una continuación de los roles aprendidos, pero podría no ser así, ya que la identidad laboral se construye a partir de las experiencias surgidas en el lugar de trabajo y de las cualidades que se van adquiriendo a través de las actividades que se realizan; estas son las apropiaciones que determinan en el sujeto rasgos que lo van moldeando y que lo definen en su quehacer laboral.De esa manera, el trabajo como actividad económica y social, suministra a toda mujer un marco referente que regula sus acciones y en el cual se establecen relaciones de poder y de identidad.

Extracto de la entrevista a Edilia:

· No sabía cuidar a niños, no sabía nada, sólo lo que veía que mi mamá hacía con mis hermanos y en la casa, porque estudiaba yo, pero a veces la ayudaba.
· Necesitábamos el dinero, mi mamá me dijo que fuera, que soy mujer y se hacerlo. Pero aprendí más en la casa donde me dieron el trabajo, aprendí rápido a hacer todo, para no perder la oportunidad de que me pagaran bien.
· Me siento más segura de mi misma ya no soy tan penosa, ni tímida.
· Tengo más comunicación con las personas y amigos.

Antes se dijo que salir de casa, prepararse, capacitarse y asumir un rol social diferente al de aquella mujer Chontal que por años no estudió, no se preparó y sólo se dedicó a los hijos, implica un antagonismo con el género opuesto y hasta con el ámbito social porque trabajar fuera del hogar en algunos casos como afanadora, secretaria, obrera o en cualquier ambiente, implica transformar las formas de convivencia social del entorno y el rol dentro de la propia familia, que por décadas habían estado desempeñando estas mujeres. Si a lo anterior se agrega su identidad y condición laboral se posibilita reconocerlas como mujeres que luchan ante toda adversidad que conlleva su género, su identidad cultural, su lengua (hablan Maya Chontal), comida, vestimenta, organización, tradiciones, costumbres y creencias religiosas.

Extracto de la entrevista a Maribel

· Quiero seguir estudiando, ahorro para hacerlo, no quiero tener hijos ni casarme por el momento hasta que tenga algo que ofrecerme a mí misma para vivir y a mis hijos, por si mi esposo me abandona.
· Me considero autosuficiente y me voy a ir a vivir a Villahermosa.
· Gracias a Dios por mi trabajo que encontré y a mis papas que me dejaron salir. Mi mamá no quería pero no me importó, soy yo.

Conclusiones
La pregunta inicial fue: ¿quién es la mujer indígena Chontal trabajadora de Tecoluta 1ª? Y la respuesta que se identifica según lo encontrado en sus narrativas dice que: son seres sociales y en términos más sensibles, son mujeres en ocasiones con sentimientos de nostalgia, que desean ser valoradas, que padecen en ciertos momentos la adaptación en el nuevo territorio, que por lo general extrañan a alguna persona de su pueblo o a toda su familia, ya que fue su condición de pobreza la que las obligó a emprender la migración, para ganar dinero. Pero la nueva trama social las dota de experiencias y que de alguna manera, lo que observan las llena de inquietudes que pueden desembocar en transformaciones o revalorizaciones. Lo que queda claro es que, no son las mismas mujeres que salieron un día de su pueblo con esperanzas y llenas de temor. Son indígenas, pero más occidentalizadas, tratan de obedecer ciertas costumbres y normas, pero bajo la perspectiva de no ser menos que los hombres. Conocen los dos mundos y algunas de ellas intentan de dejar su huella en este nuevo espacio que las acogió.

En ese sentido, la población femenina de Tecoluta 1ª, en Nacajuca, Tabasco, puede estar viviendo una transformación surgida por buscar otras formas de obtención de recursos económicos. El resultado es que las nuevas actividades de las cinco actoras analizadas, cuyas edades oscilan entre 24 y 40 años de edad, les permite atender en su hogar necesidades no sólo de alimentación, sino también de salud y educación escolar, de ellas o de sus familiares.

En síntesis, la migración a la ciudad se da en estas mujeres analizadas, por la búsqueda de una mejor forma de vida, por la decisión que toman al emigrar temporalmente de su comunidad de origen a la capital, con el fin de encontrar un empleo remunerado. Y al centrar la atención en aquellas que realizan quehaceres que van desde cuidar a niños en la crianza, hasta la preparación de alimentos y la limpieza del hogar, se evidencia que algunas se sienten competentes con estas prácticas porque no requieren de estudios, ni de trámites burocráticos. Además se identifican plenamente con estas actividades, ya que el conocimiento y la destreza para poder realizarlas, lo adquirieron por enseñanzas de su madre en el seno del hogar. También se destaca la figura materna de autoridad que las incita y apoya para salir del espacio indígena al que pertenecen, además, con las capacidades adquiridas, se detona un modo de ser en dicha etapa de su vida, ya sea permanente o transitoria.

Finalmente, esta mujer indígena trabajadora de Tecoluta 1ª, suele ser un sujeto que se identifica con el imaginario de su grupo étnico, pero sobre todo y lo más significativo es que ha decidido migrar de su comunidad en busca de una mejor forma de vivir y de ese modo puede darse la apertura a un cambio, no sólo como mujer, sino como ser socialmente activo. Si bien hay que recordar que, la identidad de la mujer no es más que ser mujer y vivir la vida con todas las características que conforman al género femenino. Esa identidad cultural, se manifiesta según sea el grupo social en el que nació y al que pertenece, que bien puede ser indígena, urbano o la mezcla de ambos, como parece ser el caso de las mujeres estudiadas. Pero su identidad laboral se encuentra intrínseca en los quehaceres de su cotidianeidad y asimilada de manera permanente; lo cual fortalece la idea de que las identidades se transforman dependiendo del contexto.

Fuentes de consulta

Fraile, Agustín Blánquez. Diccionario Latino-Español. Barcelona: Editorial Ramón Sopena, S.A. 1966. Impreso.

Idrovo, Carlier Sandra. «Éxito y satisfacción laboral y personal: cómo lo perciben mujeres que trabajan en Bogotá (Colombia).» Revista científica Pensamiento y Gestión (2014): 153-181.Pdf

Jodelet, Denise. «La representación social: fenómenos, concepto y teoría.»
Moscovici, Serge. Psicología social II, pensamiento y vida social, psicología social y problemas sociales. Barcelona España: Paidós, 1984. 469-494. Impreso

Kristeva, Julia. El otro derecho. Bogotá: ILSA, 1993. Pdf

Lagarde, Marcela. «www.cidhal.org.» 1990. www.cidhal.org. 30 de Agosto de 2014. <www.laneta.apc.org/cidhal/lectura/identidad/texto3.htm>.Web

Mendoza, Orellana Alejandro. «INTERCULTURALIDAD, IDENTIDAD INDÍGENA Y EDUCACIÓN SUPERIOR.» Congreso Internacional 1810-2010: 200 años de Iberoamérica. 2010. 2429-2446. Pdf

Mercado-Mondragón, Jorge. Sociologia Rural. De una investigación para la Universidad Metropolitana Azcapotzalco. Azcapotzalco, Estado de México, 2008. Pdf

Moro, Rosa. «Pueblos indígenas y Derechos Humanos; ¿Derechos individuales y/o colectivos?» Eikasia. Revista de Filosofía (Noviembre): 1-18. Pdf

Moscovici, Serge. El psicoanálisis, su imagen y su público. Buenos Aires: Huemul S.A., 1979.Impreso

Navarrete, Linares Federico. Los pueblos indígenas de México. D.F.: CDI, 2008.
—. Monografía de los Pueblos Indígenas de México. Mexico Distrito Federal: Comisión Nacional Para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, 2008. Pdf

Pérez, Gabriel . «Identidad ocupacional y género en Telmex: el caso de las operadoras de la central San Juan.» Revista Contaduría y Administración. (2004): 49-75. Pdf

Crystiam del Carmen Estrada Sánchez

Estudios realizados: tiene la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación por la UDLAP. Es maestra en Docencia por la UJAT y es doctora en Estudios Transdisciplinarios de la Cultura y la Comunicación por ICONOS, Instituto de Investigación en Comunicación y Cultura. Experiencia laboral: es profesora investigadora en la DAEA de la UJAT. Columnista en el diario Rumbo Nuevo y en el diario Tabasco al Día. También es comentarista en Telerreportaje XEVT 104.1 FM

vinculacioniaptab@hotmail.com

  1. 1.Para más información sobre la metodología utilizada y la información obtenida, consultar la tesis doctoral: Las representaciones sociales en las mujeres indígenas de Tabasco, sobre su proceso de migración.
  2. Para fines prácticos colocaremos líneas extraídas de los discursos vertidos por ellas en nuestros instrumentos, puede consultar más información sobre las narrativas en la tesis doctoral: Las representaciones sociales en las mujeres indígenas de Tabasco, sobre su proceso de migración. (Estrada 2016)

2 Comments

CGC

Te felicito Crystiam. Tu trabajo publicado es impecable en su metodologia, contiene informacion de alto valor sociológico, antropologico, etnologico y económico. Obvio los aspectos sociales, políticos y culturales. O sea. Nis permite asomarnos a un tema de actualidad crítica para el desarrollo de nuestro estado en el futuro inmediato. Una vez más. Me complace felicitarte. Un abrazo. César Graciano Calvario

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Rocío López Martínez

La población indígena de Tabasco, ha tenido diversos momentos de modernización, durante la etapa del gobierno de Tomas Garrido Canabal, por ejemplo, los forzó a abandonar el uso de la ropa tradicional y del lenguaje. Los hombres trabajaban en el campo, luego como jornaleros y después fueron empleados temporalmente en PEMEX.
Las mujeres realizaban labores del hogar y criaban a sus hijos, además de producir artesanías para el autoconsumo y la venta. Desde siempre la mujer ha sido pilar de la economía, los grupos de artesanas en San Isidro, Olcuatitan y Tecoluta de Nacajuca, Tabasco eran varios entre ellos: La voz de los chontales, taller de artesanías Valeria, las flores y mujeres de lucha. Pero la actividad artesanal ha disminuido, faltan programas efectivos y existen varios problemas, desde la discriminación, la falta de transmisión de padres a hijos, la migración, la pérdida de territorio, la pérdida de identidad, porque a veces los jóvenes no quieren hablar la lengua y porque algunos proyectos institucionales han fallado.
La marginación en la educación, el no otorgarles la función de productores artesanales, de materia prima y folclor, así como la exclusión en proyectos nacionales, derivada de la ideología colonial impuesta desde la conquista, ha contribuido a crear el escenario de pobreza en dichos pueblos, obligando a las mujeres indígenas a migrar y trabajar de criadas con una limitada educación formal, con dificultades para comunicarse – incluso en el castellano-con jornadas que sobrepasan las 8 hrs

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