{"id":7091,"date":"2024-03-28T11:35:30","date_gmt":"2024-03-28T17:35:30","guid":{"rendered":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/?p=7091"},"modified":"2024-06-28T12:20:49","modified_gmt":"2024-06-28T18:20:49","slug":"la-infancia-en-el-mundo-cibernetico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/la-infancia-en-el-mundo-cibernetico\/","title":{"rendered":"La infancia en el mundo cibern\u00e9tico"},"content":{"rendered":"<p>La edad correspondiente al inicio de la vida ha sido abordada en diferentes campos del conocimiento y de ella se han producido discursos que marcan distintas cualidades de lo humano a trav\u00e9s de la historia. La infancia encuentra su tiempo a partir de par\u00e1metros m\u00e9dicos, fisiol\u00f3gicos, psicol\u00f3gicos, pedag\u00f3gicos, psicoanal\u00edticos, por nombrar algunos y en este \u00faltimo caso lo infantil est\u00e1 asociado al periodo en el que no se posee aun la facultad de hacer uso del lenguaje, y que por lo tanto se sintetiza en un <em>ser<\/em> <em>sin palabra. <\/em>Esa literalidad del silencio puede constituirse en una posici\u00f3n subjetiva cuando los sujetos insertos ya en el lenguaje, eligen el silencio frente a las pantallas de los dispositivos electr\u00f3nicos, retornando as\u00ed a una posici\u00f3n infantil promovida por el mundo virtual. El universo simb\u00f3lico que hasta hoy ha estructurado a los hablantes, cobra nuevas formas que ponen en cuesti\u00f3n la propia constituci\u00f3n subjetiva de los habitantes de la cibercultura.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave: <\/strong><em>Infans<\/em>, ni\u00f1os, dispositivos, mundo virtual, infantilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em>Abstract<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>The age that corresponds to the beginning of life has been approached in different fields of research and, consequently, discourses that mark different qualities of the human being throughout history have been produced. Infancy is defined by medical, physiological, psychological, pedagogical and psychoanalytical parameters, to name but a few. In the latter case, infancy is associated with the period of time in which one does not yet possess the faculty of using language, and which is therefore synthesised in a being without speech. This literalness of silence can be constituted in a subjective position when the subjects, already immersed in language, choose silence in front of the screens of electronic devices, thus returning to an infantile position invigorated by the virtual world. The symbolic universe that has provided a structure for speakers until now takes on new forms that call into question the very subjective constitution of the inhabitants of cyberculture.<\/em><\/p>\n<p><strong><em>Keywords: <\/em><\/strong>Infans, <em>children, devices, virtual world, infantilisation.<\/em><\/p>\n<p><strong>Ipan koneyotl tlen tlaltepaktli cibercultura<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Tlajkuilol achi kotok <\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>Ipan seueuetilistli kampa peuali tlen nemilistli uan ilnamikili ini tlaxexeloli tlakautli ipan tlajlamikili uan ya elitij amamekatl onkaj amoneuki teaxkatili tlen tlakatl tetsalan ueuejkayomatilistli. Ipan koneyotl pantia kauitl tetsalan tlen yektlalnamikili tepajtilismej, tlaixpantilnextilmej, tlaixtlajlamikilmej, tlamachtilnextilmej ik itoka akamej uan ini sa iyojtsi kaxitl in piltontsi ini nechikoli ini kauitl maske tlajke amo pia moja chikauastli tlen tlachiua tlamanilistli ik tlajtoli, uan tlajke pampa ixkichi achi tlajkuiloli se nee ni tlajtoli. Ini melauak ik nekaualistli uelis kaltiaj tlen se tlachinanko ijkino kemaj tlen maseualmej tlatsintia pampa ipan tlajtoli, ixtemoua tlen nekaualistli ixpan un teposnextili tlen in tepostli matekiyo, kuepa ijkino se tlachinanko piltontsi temaka ixmati ik tlaltepaktli uejkaitali. Ipan tlalnantli iuani tlajke uakok onkaj tlatekpanali tlen maseualmej inama yankuilistli tlakuilmachiotl tlajke tlen ueyi nauatili tlen maseualmej tlen ciber cultura.<\/em><\/p>\n<p><strong><em>Tlajtolij tlatlapololistli:<\/em> <\/strong><em>Koneyotl, kokone, tepostli, tlaltepaktli uejkaitali, infanitilizaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n a la lengua N\u00e1huatl de la Huasteca Hidalguense: Mayra Alejandra Reyes Cazares.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/infancia_digital_ok.pdf\">PDF<\/a><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El tr\u00e1nsito por la vida presenta diferentes momentos de relaci\u00f3n con la cultura que se traducen en pr\u00e1cticas sociales, de aprendizaje, de articulaci\u00f3n con el lenguaje y de usos del cuerpo. A todo ello le subyace el posicionamiento subjetivo de cada persona que se inserta en el mundo.<\/p>\n<p>Durante los primeros a\u00f1os de vida parecer\u00eda que los ni\u00f1os est\u00e1n absolutamente supeditados al r\u00e9gimen parental y que la principal herramienta para sostenerse -que es participar del lenguaje- permanece silenciada hasta que la fuerza de la socializaci\u00f3n -tanto al interior de la estructura familiar como de otras instituciones- fuerza al sujeto a hablar con las palabras en su modo convencional pero habiendo creado su uso y significaci\u00f3n absolutamente singular. A los ni\u00f1os se les supone todav\u00eda en el ya avanzado siglo XXI, una ignorancia al respecto de los eventos que les rodean, y si bien la informaci\u00f3n con que cuentan no es tan abundante como aquella con la que cuentan los adultos, esto no significa que una vez que los ni\u00f1os tienen ciertas vivencias, en ese momento no lleven a cabo elaboraciones de un nivel de abstracci\u00f3n tan complejo como el de cualquier persona m\u00e1s avanzada en edad. Y las vivencias no s\u00f3lo corresponden a lo ya experimentado, sino tambi\u00e9n a lo fantaseado, a lo so\u00f1ado\u2026<\/p>\n<p>De esto es posible desprender que entonces la informaci\u00f3n no es el saber, los ni\u00f1os pueden no tener una vasta informaci\u00f3n, pero s\u00ed tienen un saber y es sobre ese saber que fundan elaboraciones que adquieren la calidad de teor\u00edas, tal y como Freud lo anunci\u00f3 en su obra desde principios del siglo XX. Los ni\u00f1os construyen teor\u00edas como deducciones v\u00e1lidas en tanto son los soportes para hacer consistir el mundo y despejar sus enigmas, es decir, avanzar un poco ah\u00ed donde el saber se podr\u00eda detener.<\/p>\n<p>En esta oportunidad se plantear\u00e1n las diferencias entre las nociones de infancia y ni\u00f1ez ya que ello permitir\u00e1 reconocer las posiciones subjetivas de algunos usuarios-habitantes del ciberespacio que no necesariamente se asocian con una edad cronol\u00f3gica, sin dejar de reconocer tambi\u00e9n que las nuevas generaciones se encuentran en el uso generalizado de dispositivos electr\u00f3nicos con diversos fines y que esto las hace manifestar una infancia radicalmente distinta a la de generaciones del siglo XX y por supuesto anteriores.<\/p>\n<p>As\u00ed, la condici\u00f3n <em>infans <\/em>que sit\u00faa a un sujeto sin la posibilidad del uso de la palabra y por lo tanto sin responsabilidad subjetiva y mucho menos legal -como se leer\u00e1 en el apartado correspondiente- puede referirse ahora a lo que no habla en el propio sujeto y que lo deja permanentemente en la condici\u00f3n de ser hablado por el sistema cibern\u00e9tico. Las preguntas, las reflexiones propias de los hablantes pueden mantenerse silenciadas o incluso inexistentes, frente a una pantalla que captura la mirada del usuario y por la que fluye informaci\u00f3n que satura y que puede impulsar al hablante -ni\u00f1o o adulto en una condici\u00f3n <em>infans<\/em>&#8211; a una pura deriva significante, sin los lapsos en los que podr\u00eda surgir una pregunta sobre s\u00ed.<\/p>\n<p>Antiguamente, la instituci\u00f3n escolar pod\u00eda constituirse en un espacio donde poner la palabra, hacer lazo social, encontrarse con el Otro de la ley que regulaba en cierta medida \u2013siempre fallida- las formas en que un sujeto se relacionaba con la cultura. As\u00ed, la escuela era un lugar de aparici\u00f3n del deseo, tal vez manifiesto por ese tiempo, como un deseo de saber. Otra vez lo enigmas son importantes: es porque el sujeto no lo sabe todo, porque algo se le escapa siempre, que se produce un deseo de saber y el espacio escolar pod\u00eda provocar y alojar algo de ese deseo. Actualmente y cada vez m\u00e1s, la escuela se descoloca y los ni\u00f1os quedan orientados por los dispositivos electr\u00f3nicos, pero no solo los ni\u00f1os, tambi\u00e9n los docentes as\u00ed como el resto del personal de una instituci\u00f3n educativa, est\u00e1n tomados por el uso muchas veces maniaco de los dispositivos.<\/p>\n<p>Apostando a que el hablante \u2013hasta hoy- consigue hacer valer su libertad en la decisi\u00f3n subjetiva, se buscar\u00e1 localizar cu\u00e1les pueden ser las cualidades novedosas que se producen y ponen en juego en el v\u00ednculo ni\u00f1o-cultura cibern\u00e9tica, que seguramente tendr\u00e1 que ver con producir estrategias que abran intersticios para que el ni\u00f1o se ocupe de sus preguntas y enigmas y no que el mundo cibern\u00e9tico se encargue del ni\u00f1o. Ese real que frecuentemente incomoda al grupo de los adultos.<\/p>\n<p>Los dispositivos vienen al lugar del Otro, es decir, el universo simb\u00f3lico al que consiente el ni\u00f1o; se condensa en una pantalla y su teclado, as\u00ed como en las im\u00e1genes que en ella se presentan profusamente. El lazo social se remite a un contacto de tipo visual y t\u00e1ctil, reducido al pulso del cuerpo sobre un aparato. El lenguaje se remite b\u00e1sicamente a lo que el ni\u00f1o mira y escucha, dejando de lado su esfuerzo por articular las palabras y llevarse al encuentro con otros. Actualmente se localiza una dificultad en la construcci\u00f3n del lazo social, lo que nos plantea preguntas acerca de si la posici\u00f3n subjetiva de los usuarios del ciberespacio podr\u00eda manifestar un detenimiento en un estado <em>infans<\/em> o si es posible reconocer formas nuevas de lo subjetivo en el universo electr\u00f3nico.<\/p>\n<p><strong><em>La ni\u00f1ez y la cultura<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La concepci\u00f3n que sobre los ni\u00f1os se ha tenido a lo largo de la historia, ha variado desde hechos tan diversos como otorgarles una existencia a partir de que haya un adulto que con su nombre, los ponga en el mundo, hasta convertirlos en los amos de los destinos de la vida de aquellos adultos que les dieron vida.<\/p>\n<p>De ubicarlos como seres sin ninguna calidad como ciudadanos para luego ser elevados a una cualidad divina, angelical, de pureza indiscutible, los ni\u00f1os han sido generalmente puestos en el lugar que mejor ofrece satisfacci\u00f3n a la clase adulta. Con los s\u00f3lidos argumentos que pueden ofrecer las ciencias naturales, educativas y sociales, son tomados como la materia que puede asegurar la continuidad de un sistema econ\u00f3mico que redit\u00faa jugosos beneficios a quienes saben determinar qu\u00e9 le corresponde a cada franja poblacional. Consumidores por excelencia, consumidores silenciados porque su palabra no tiene un peso en los n\u00facleos sociales -muchas veces ni siquiera en la propia familia en que se alojan- se les atribuyen cualidades que no hacen sino acentuar la incomodidad que produce su presencia, a pesar de haber sido esperados con ansias: en la antig\u00fcedad \u2013y muy probablemente todav\u00eda- formaban parte de una especie de reba\u00f1os de determinados due\u00f1os que dispon\u00edan de ellos como quien distribuye y administra a sus animales desde su crianza hasta el momento en que se les puede hacer trabajar y producir ganancias. Ni\u00f1os repartidos, regalados, escondidos, abandonados, explotados, conformaron una materia deseada o indeseada a la que hab\u00eda que sacar alg\u00fan provecho o hacer que estorbaran lo menos posible.<\/p>\n<p>Fueron y son los adultos quienes deciden sobre la vida literal o simb\u00f3lica de los ni\u00f1os, ya sea con las mejores o peores intenciones, tr\u00e1tese de las regulaciones legales m\u00e1s antiguas como en el caso de los romanos que una vez nacido un hijo, el padre \u2013si as\u00ed lo decid\u00eda- lo pod\u00eda levantar del suelo en sus brazos y reconocerlo de este modo como propio, o dejarlo en la puerta del domicilio o en alg\u00fan\u00a0 basurero p\u00fablico (Veyne, 1990). O de las regulaciones actuales en las que existen instituciones de alojamiento para ni\u00f1os exp\u00f3sitos, esto es, expuestos fuera de un espacio familiar.<\/p>\n<p>Por otra parte, tambi\u00e9n existe el uso de los ni\u00f1os para nombrar herederos que queden a cargo de los bienes de alg\u00fan propietario interesado en la permanencia de su riqueza o del prestigio de su nombre o por lo menos de algunos ideales personales del buen vivir. Y es que, de qu\u00e9 otra forma seria posible la conservaci\u00f3n de la especie y de la cultura, si no es sometiendo a esos peque\u00f1os seres vivos a las regulaciones civilizatorias que implican la transmisi\u00f3n de costumbres, creencias, en fin la aplicaci\u00f3n de una pedagog\u00eda que, amparada en los m\u00e1s elevados principios, sostiene durante la ni\u00f1ez, a un sujeto sin el valor jur\u00eddico de su palabra, que queda a la disposici\u00f3n de quien s\u00ed tiene un estatus como ciudadano. \u00bfEs su poco tiempo de vida, su inexperiencia, factores cronol\u00f3gicos y no l\u00f3gicos, los que determinan que un sujeto no tenga una voz autorizada frente a la cultura?<\/p>\n<p>Tanto su cualidad de posible desecho como la del tesoro divino, son manifestaciones frente a lo inabordable de un ni\u00f1o, frente a lo imposible de educar en ese ser vivo del que se espera una adecuaci\u00f3n a los fines m\u00e1s elevados de la humanidad.<\/p>\n<p>En el libro <em>El corral de la infancia<\/em>, Graciela Montes reconoce que existe un escal\u00f3n en el v\u00ednculo entre los adultos y los ni\u00f1os, es el peso de la hegemon\u00eda de los primeros sobre los segundos y dice lo siguiente:<\/p>\n<p>En el declive de ese escal\u00f3n est\u00e1 asentada toda la llamada cultura para la infancia: los juguetes, la educaci\u00f3n, los libros para ni\u00f1os, el cine, los espect\u00e1culos, el mobiliario, la decoraci\u00f3n\u00a0 de los jardines de infantes, los rituales y la animaci\u00f3n de las fiestas infantiles.<\/p>\n<p>Esa cultura <em>donada<\/em> que ofrecen los adultos a los ni\u00f1os, esa imagen de ni\u00f1o que le devuelven al ni\u00f1o, no solo forma parte de la cultura de cada \u00e9poca sino que la revela y la refleja con una evidencia sorprendente. Cada \u00e9poca tiene su imagen oficial de infancia y tambi\u00e9n sus conductas concretas en relaci\u00f3n con los ni\u00f1os: hechos y s\u00edmbolos, discursos y actos. (Montes, 2001)<\/p>\n<p>\u00bfEs la seducci\u00f3n de esas formas que parecen asegurar un lugar bien definido en el mundo lo que invita a los sujetos a permanecer infantilizados? \u00bfEn ese mundo visual y t\u00e1ctil que ofrecen los dispositivos se le devuelve a un adulto su imagen de ni\u00f1o?<\/p>\n<p><strong><em>Infans, \u00bfun estatuto del sujeto? <\/em><\/strong><\/p>\n<p>El uso de la palabra no es algo que vaya de suyo por m\u00e1s que los sujetos est\u00e9n sujetados a ella. Existe un tiempo en que las palabras se escuchan en su dimensi\u00f3n sonora y a fuerza de escucharlas y vivenciar sus efectos, se les va confiriendo una significaci\u00f3n que se integra en enunciados, esto ocurre durante los primeros meses de vida del hablante cuando este se encuentra b\u00e1sicamente en silencio. Hoy se conoce c\u00f3mo en las nuevas generaciones es cada vez m\u00e1s frecuente que muy pronto los peque\u00f1os de unos cuantos meses se lancen a un parloteo con el que intentan decir algo al otro, un conjunto de sonidos que emulan el lenguaje verbal com\u00fan. Esa intensidad en el esfuerzo por transmitir algo, est\u00e1 asociada con la captura que el peque\u00f1o hablante ya hizo de la lluvia de sonidos que se est\u00e1n convirtiendo en palabras. Lacan menciona en el <em>Seminario 1<\/em> c\u00f3mo \u201cEl ni\u00f1o dispone pues ya de una primera aprehensi\u00f3n del simbolismo del lenguaje. Del simbolismo del lenguaje y de su funci\u00f3n de pacto.\u201d (Lacan, 1996, 266). El parloteo se transforma en un lenguaje naciente del que todav\u00eda no podr\u00e1 servirse ampliamente sino hasta que el peque\u00f1o tome la decisi\u00f3n subjetiva de dirigirse como hablante, al Otro, concretando as\u00ed el <em>pacto<\/em> que consiste en renunciar a algo de su goce en pos de vivir con algunos de los beneficios de la cultura, lo que en cuentas finales, tambi\u00e9n significa un malestar.<\/p>\n<p>El tiempo del silencio es fundamental ya que implica el fuerte trabajo de abstracci\u00f3n con el que el hablante construye su universo. Una de las formas en que lo plantea Lacan en su <em>Seminario 6<\/em> llamado <em>El deseo y su<\/em> <em>interpretaci\u00f3n<\/em>, que dict\u00f3 en a\u00f1o 1958 al 59, es la siguiente:<\/p>\n<p>\u2026no es siquiera necesario que el ni\u00f1o hable todav\u00eda para que esa marca, esa impronta puesta por la demanda sobre la necesidad se ejerza al nivel de los gritos alternantes. Puede ser suficiente. (\u2026) a\u00fan si el ni\u00f1o no puede todav\u00eda sostener un discurso, igual ya sabe hablar, y bien pronto. Cuando digo que sabe hablar quiero decir que se trata, (\u2026) de algo que va m\u00e1s all\u00e1 de la captura en el lenguaje. Hay relaci\u00f3n, hablando con propiedad, por cuanto hay llamado al otro como presencia, sobre el fondo de un sentido de ausencia (\u2026). (Lacan, 2014, 22)<\/p>\n<p>En el momento <em>infans<\/em>, cuando a\u00fan no hay palabras dirigidas al Otro, hay un fondo de ausencia, el Otro no existe como tal, es el tel\u00f3n de fondo del que van emergiendo los elementos fundamentales, los objetos primigenios del reci\u00e9n nacido. Y es por el grito del <em>infans<\/em> que aquel que acude porque escucha eso como llamado, empieza a cobrar un valor vital; son los rudimentos del Otro del lenguaje, de la cultura, de lo simb\u00f3lico. Y aunado a ello, se conforman las im\u00e1genes que quedar\u00e1n asociadas a este evento y orientar\u00e1n al hablante en el mundo.<\/p>\n<p>Es importante hacer \u00e9nfasis en este punto, ya que el sentido com\u00fan propone que el mundo est\u00e1 ah\u00ed y la funci\u00f3n del reci\u00e9n llegado es aprehenderlo a trav\u00e9s de los sentidos, sin embargo es en la\u00a0 aceptaci\u00f3n de la insistente dimensi\u00f3n simb\u00f3lica, que con los significantes que ofrece, la persona podr\u00e1 empezar a dar existencia a la infinidad de elementos que conformar\u00e1n su mundo bajo una condici\u00f3n: los elementos que integran la realidad, el mundo de un sujeto, adquieren una cualidad debido a que son significativos para la vida. De lo contrario, lo que no se convierta en significativo, ser\u00e1 inexistente pero dejar\u00e1 la huella de la ausencia. De ah\u00ed que es posible retomar este ep\u00edgrafe de Lacan a la clase 14 del 20 de marzo de 1968, de su <em>Seminario 15<\/em>:<\/p>\n<p>Todo hombre es un animal, a reserva de que \u00e9l se n\u00b4hombre\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 n&#8217;homme: no hombre. Juego de palabras con la homofon\u00eda entre este t\u00e9rmino y nomme: nombre (verbo nombrar, tercera persona, presente). El efecto ser\u00eda a reserva de que \u00e9l se nombre (n&#8217;hombre) (Lacan, Seminario El acto psicoanal\u00edtico, in\u00e9dito)<\/p>\n<p>Con ello se\u00f1ala la aparici\u00f3n por v\u00eda de la palabra, de la pregunta por la existencia propia y que arroja como consecuencia l\u00f3gica, la pregunta por la existencia del resto del mundo. Reflexiones existenciales posibles hasta despu\u00e9s del momento <em>infans<\/em>, es decir, no en el tiempo del reci\u00e9n nacido, sino cuando adviene el lenguaje articulado. De este modo, el estatuto <em>infans<\/em> se\u00f1ala un tiempo l\u00f3gico que puede -posteriormente en alg\u00fan momento futuro de la vida de la persona y bajo condiciones particulares- convertirse en una posici\u00f3n subjetiva en la que se anulan las preguntas, las reflexiones, el dirigirse al Otro, y se recurre a la vivencia de un cuerpo con sus goces casi originarios como el autoerotismo.<\/p>\n<p>El estado <em>infans<\/em> es base de la estructura ps\u00edquica de las personas, se puede decir que es la semilla germinal donde se pueden localizar los primeros ensayos de enlazamiento de los registros simb\u00f3lico, imaginario y real que construyen el nudo que es el sujeto del inconsciente. Son esbozos que supondr\u00edan una de las fases m\u00e1s vitales de los sujetos en t\u00e9rminos del goce que ah\u00ed se produce por primeras veces y que plantea la forma en que un sujeto vivir\u00e1 su existencia.<\/p>\n<p>Sin embargo eso tan vital, puede quedar un tanto varado en lo que podr\u00eda llamarse un deseo ac\u00e9falo, es decir, un empuje sin clara finalidad subjetiva, sino s\u00f3lo el derroche de un goce por s\u00ed mismo, un goce de puro cuerpo, de tal manera que es posible concebir a ni\u00f1os y adultos encontrando una satisfacci\u00f3n como aquella que se observa en peque\u00f1os de hasta un a\u00f1o: absortos en una imagen, un tanto espantadizos ante est\u00edmulos sonoros que irrumpen, experimentando el goce de la repetici\u00f3n, muy tomados por las reacciones emocionales, por el ritmo maniaco y el tono euf\u00f3rico instant\u00e1neo\u2026<\/p>\n<p><strong><em>Los <\/em><\/strong><strong>gadgets <em>y los ni\u00f1os<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La tecnolog\u00eda, efecto de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, produce en cada \u00e9poca los aparatos que viabilizar\u00e1n las pretensiones de verdad y precisi\u00f3n de los sujetos que la habitan; sus alcances tienen como l\u00edmite\u00a0 el instante de la muerte de cada persona, es decir, la tecnolog\u00eda muestra su perfecci\u00f3n por cuanto sirve a cada persona para experimentar el cumplimiento de ciertas fantas\u00edas y comodidades.<\/p>\n<p>Dice Heidegger en su escrito <em>La \u00e9poca de la imagen del mundo<\/em>, que \u201cdebemos comenzar por librarnos de la costumbre de distinguir la ciencia moderna frente a la antigua \u00fanicamente por una cuesti\u00f3n de grado desde la perspectiva del progreso\u201d (Heidegger, 1996, 1). Se puede entender por esto que la creaci\u00f3n de dispositivos electr\u00f3nicos denominados <em>gadgets<\/em>, aunque utilizan elementos de una tecnolog\u00eda de punta, parten de la aspiraci\u00f3n de las personas, de cumplir satisfacciones de modo m\u00e1s directo e inmediato. A partir de las creaciones tecnol\u00f3gicas de cada \u00e9poca de la historia, se puede leer esta intenci\u00f3n ancestral de la humanidad, que aunque las culturas produzcan aparatos cada vez m\u00e1s sofisticados, el motor de tal producci\u00f3n es una urgencia de conseguir r\u00e1pido y directamente satisfacciones de corte pulsional. Lo que permite afirmar que se trata de este tipo de satisfacciones, es que las cualidades que ofrecen los aparatos son principalmente su velocidad y su accesibilidad directa en cuanto a su obtenci\u00f3n y a la diversidad de puntos de llegada con los servicios que ofrecen. El influjo pulsional aparece en el cuerpo, como resultado de un cuerpo que ha salido de las determinantes biol\u00f3gicas, esto es, que ha dejado de ser puro organismo sometido a las leyes de la naturaleza, para convertirse en un cuerpo habitado por el lenguaje, con todo lo que ello implica, por ejemplo, un cuerpo que debe hacer relaci\u00f3n simb\u00f3lica con las funciones que podr\u00edan considerarse incluso como reflejas, para arribar a otro tipo de funcionamiento comandado por las palabras. El efecto de ello, es que se produce un cuerpo que no est\u00e1 completamente regulado por las palabras y que incluso puede manifestar bajo ciertas condiciones, un arrebato para conseguir satisfacciones no subjetivas sino pulsionales, sin acotamiento simb\u00f3lico, que ponen en primer plano un <em>automaton<\/em>, entendido como una corriente constante de repetici\u00f3n que tiende siempre a consumar la satisfacci\u00f3n del modo m\u00e1s r\u00e1pido, es decir, sin grandes gastos de esfuerzo. Una acci\u00f3n casi mec\u00e1nica que prescinde de las problematizaciones subjetivas para ir lo m\u00e1s inmediatamente posible, a la vivencia de satisfacci\u00f3n que, por lo que se puede deducir, se trata de entrar en una corriente inercial y que, para estar en consonancia con el autor que llen\u00f3 de contenido el t\u00e9rmino para elevarlo a una categor\u00eda cient\u00edfica, Sigmund Freud, encuentra que la pulsi\u00f3n es b\u00e1sicamente una y es de muerte y que entonces \u201cuna satisfacci\u00f3n pulsional instant\u00e1nea y sin miramiento alguno, tal como el ello la exige , con harta frecuencia llevar\u00eda a conflictos peligrosos con el mundo exterior y al aniquilamiento\u201d (Freud, 1997, 199). Esto que puede hoy sonar fuerte, forma parte de lo fundamental del descubrimiento freudiano y desde \u00e9l, se reconoce que la expresi\u00f3n m\u00e1s radical de lo pulsional en las personas es el instante en que desaparece en ellas la posibilidad de cuestionarse, las preguntas y la problematizaci\u00f3n del mundo. Con respecto al tema de este art\u00edculo, es posible decir que\u00a0 desaparece el sujeto en una especie de muerte metaf\u00f3rica aunque sea por un instante que, en esta \u00e9poca, puede ser cada vez m\u00e1s frecuente bajo diversas condiciones, por ejemplo, en el uso de algunos <em>gadgets<\/em> que producen una especie de hipnosis en las generaciones actuales que se entregan masivamente a su uso.<\/p>\n<p>Los <em>gadgets<\/em> como aparatos dispuestos para la obtenci\u00f3n de satisfacciones instant\u00e1neas de todo tipo a trav\u00e9s de su incidencia en diversas zonas corporales, tienen como componente esencial la facultad de ser interactivos. No es, por ejemplo, la mirada puesta en lo que otro determina para el espectador, se pasa por la experiencia de tener un control sobre los contenidos y en cierta medida eso es as\u00ed, pero dentro de un men\u00fa perfectamente dise\u00f1ado para encausar los intereses de cualquier sujeto hacia el consumo de contenidos que de manera directa o diferida, convocan al consumo comercial de mercanc\u00edas de todo g\u00e9nero.<\/p>\n<p>La lectura que sobre lo infantil se lleva a cabo en relaci\u00f3n con el mundo cibern\u00e9tico, aterriza por una parte en la actividad que los ni\u00f1os tienen con los dispositivos electr\u00f3nicos y por otra, en lo infantil que se manifiesta en los adultos usuarios de tales dispositivos.<\/p>\n<p>Se puede abordar este asunto desde los distintos contenidos con los que interact\u00faan los ni\u00f1os, sobre eso hay toda una discusi\u00f3n entre pedagogos, educadores, dise\u00f1adores de programas, psic\u00f3logos, etc., sin embargo, independientemente de los contenidos, hay una relaci\u00f3n entre el <em>gadget<\/em> y el ni\u00f1o, que estar\u00eda constituyendo una manera autoer\u00f3tica en la que millones de ni\u00f1os pasan el tiempo. Por autoer\u00f3tica se entiende la manifestaci\u00f3n de una satisfacci\u00f3n en la que el sujeto se encuentra fundamentalmente en un estrecho lazo con su propio cuerpo, a trav\u00e9s de una mirada que est\u00e1 capturando por horas im\u00e1genes que se repiten a partir de ser \u201cllamadas\u201d con un <em>enter<\/em> y previamente seleccionadas por el infante a partir del men\u00fa propuesto por el <em>gadget<\/em>. En la interacci\u00f3n quedan concernidos la mirada del ni\u00f1o y el Otro del lenguaje a trav\u00e9s de una oferta comercial e ideol\u00f3gica. Se \u201crecorta\u201d un objeto del cuerpo del ni\u00f1o, para ponerlo en funcionamiento como consumidor. A pesar de los esfuerzos de muchos adultos ocupados de la formaci\u00f3n de las nuevas generaciones, para ofrecerles experiencias interesantes en las que est\u00e9 implicado un lazo m\u00e1s vivo con los cuerpos dispuestos al lazo social, los resultados parecen no ser muy halagadores ya que los propios adultos se encuentran tambi\u00e9n \u2013en otra medida- enredados con los dispositivos.<\/p>\n<p>El silencio de los ni\u00f1os es notable en la situaci\u00f3n \u201cinteractiva\u201d propia del mundo virtual, silencio de palabras que pudieran denotar una discursividad en el hablante, se habla escasamente, pero m\u00e1s precisamente se parlotea. La producci\u00f3n de una cadena significante se puede suponer pero no hay referencias precisas en la vida cotidiana. Y\u00a0 se puede suponer s\u00f3lo en tanto que el ni\u00f1o se ha zambullido en\u00a0 el universo simb\u00f3lico y entra pronto a los usos de la virtualidad que de manera generalizada estandariza a la poblaci\u00f3n usuaria.<\/p>\n<p>Hern\u00e1n Vilar de La <em>Revista El ni\u00f1o<\/em> llev\u00f3 a cabo una entrevista con dise\u00f1adores de videojuegos y llama la atenci\u00f3n el decir de uno de ellos, su nombre es Ariel Cid<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><span id='easy-footnote-1-7091' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/la-infancia-en-el-mundo-cibernetico\/#easy-footnote-bottom-1-7091' title='&lt;\/a&gt;&lt;a href=&quot;#_ftnref1&quot; name=&quot;_ftn1&quot;&gt;[1]&lt;\/a&gt;&lt;a href=&quot;#_ftn1&quot; name=&quot;_ftnref1&quot;&gt; \u201cGamer\u201d; analista programador y dise\u00f1ador de videojuegos en diversas plataformas; ha trabajado en la empresa QB9. Es docente en Image Campus y en la Universidad Nacional del Litoral, en Argentina.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/a>:<\/p>\n<p>Cuando uno dise\u00f1a un juego, se tiene siempre en mente qui\u00e9n es el p\u00fablico potencial, para poner foco en esas caracter\u00edsticas esenciales que cada grupo requiere. La vasta mayor\u00eda de los juegos define en su etapa de planteamiento qui\u00e9nes son los destinatarios (tanto clientes como usuarios) del proyecto, lo que rige todo el desarrollo. Por otro lado, hay cosas que cada rango etario no logra entender o no le atrae en lo absoluto; esos elementos tambi\u00e9n son tomados en cuenta para evadirlos por completo. Es este el caso de las grandes cantidades de texto en los juegos para chicos, es un error muy com\u00fan explicarles cosas con palabras, cuando ellos tratan a toda costa de evitar esa situaci\u00f3n. (Vilar, 2013, 155)<\/p>\n<p>Es posible considerar a los videojuegos como el paradigma del uso est\u00e1ndar del mundo cibern\u00e9tico ya que se busca sostener la atenci\u00f3n del consumidor que se sumerge en la realidad virtual b\u00e1sicamente en silencio, de ah\u00ed que resulte importante notar que la tendencia en los videojuegos es eliminar por completo las palabras escritas para el grupo etario infantil. Esto permite hacer un c\u00e1lculo acerca de la forma principal de interacci\u00f3n con los dispositivos electr\u00f3nicos, pero tambi\u00e9n entre los sujetos. El lenguaje es sustituido por im\u00e1genes que, aunque no dejan de llevar impl\u00edcito el lenguaje, pueden empobrecerlo por perder peso para el lazo social y en esa medida el universo de los sujetos tender\u00e1 a precarizarse. En todo caso, est\u00e1 por verse al paso de las pr\u00f3ximas generaciones hacia d\u00f3nde se mover\u00e1 la subjetividad que no haga un uso del lenguaje para dar cuenta de su existencia. Para Heidegger en su escrito ya citado, la Edad Moderna tiene como fen\u00f3meno fundamental:<\/p>\n<p>\u2026la conquista del mundo como imagen. La palabra imagen significa ahora la configuraci\u00f3n de la producci\u00f3n representadora. En ella, el hombre lucha por alcanzar la posici\u00f3n en que puede llegar a ser aquel ente que da la medida a todo ente y pone todas las normas. (\u2026) el hombre pone en juego el poder ilimitado del c\u00e1lculo, la planificaci\u00f3n y la correcci\u00f3n de todas las cosas\u201d. (Heidegger, 1996, 8)<\/p>\n<p>Si la actividad representadora es la central, se puede entender que lo contingente, tan \u00edntimamente relacionado con la subjetividad, ser\u00e1 rechazado por interferir con la intenci\u00f3n de control y en consecuencia, la subjetividad estar\u00eda en riesgo a favor del mercado. Sin embargo, tal vez sea probable que los <em>gadgets<\/em> en manos de los ni\u00f1os, puedan pasar por invenciones de nuevos usos dado que muchos ni\u00f1os y algunos adultos tienen la habilidad de transformar los objetos para extraerles beneficios innovadores.<\/p>\n<p><strong><em>Conclusiones<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La existencia en el espacio cibern\u00e9tico ha tra\u00eddo algunas modificaciones\u00a0 importantes en la forma en que los sujetos del lenguaje se posicionan en el mundo. La organizaci\u00f3n cronol\u00f3gica que establec\u00eda los grupos etarios parece ceder para encontrarse hoy con conductas muy similares entre ni\u00f1os y adultos en cuanto al uso de los dispositivos que son la v\u00eda de acceso a dicho espacio cibern\u00e9tico y en cuanto a las formas en que se mueven en \u00e9l. La actividad l\u00fadica que desplaza el uso del lenguaje escrito para entrar en interacciones calculadas, es una expresi\u00f3n del juego que se puede considerar empobrecida en tanto que no hay posibilidad de invenci\u00f3n por parte del jugador, sus movimientos est\u00e1n preestablecidos por un programa computacional. De esta forma, toda la actividad que puede pasar por l\u00fadica para ni\u00f1os y adultos, es la manera de estandarizar a las poblaciones y crear un semblante del grupo adulto y del grupo infantil, para generalizar al sujeto que responde a los imperativos de consumo en el mundo virtual bajo la caracter\u00edstica de la cultura para la infancia que dispone la imagen de lo que ha de entenderse por ni\u00f1o para que los sujetos de cualquier edad se identifiquen con ella. Lo infantil seduce por el supuesto confort que ofrece, por la supuesta libertad frente a las responsabilidades ciudadanas, por el acomodo a que puede reducirse un sujeto al que se le ofrece la facilitaci\u00f3n puerilizante. Y aqu\u00ed surge la enorme diferencia entre el estado <em>infans<\/em> como un tiempo valioso del advenimiento del sujeto y la prolongaci\u00f3n de ese estado, que en ello pierde todo valor para convertirse en un ani\u00f1amiento. El infantilizado requiere de una did\u00e1ctica que desgrane el asunto en cuesti\u00f3n para no enfrentarse a una frustraci\u00f3n de la satisfacci\u00f3n. En ese sentido, los usuarios que circulan por el universo cibern\u00e9tico pueden llegar a ocupar un lugar infantilizado frente a aquellos que pudieran ubicarse como los \u201cadultos\u201d que ser\u00edan quienes dise\u00f1an los espacios virtuales <em>ad hoc<\/em> a la demanda del ni\u00f1o que reclama poco esfuerzo, \u201cadultos\u201d que determinan qu\u00e9 le viene mejor a la poblaci\u00f3n y decide as\u00ed por cada sujeto.<\/p>\n<p>Los tiempos cambian, es una constante, y el peso que ten\u00edan ciertos atributos del sujeto como por ejemplo dejar de ser ni\u00f1o para convertirse en adulto, hoy no tiene tanto sentido. La vida en el ciberespacio puede corroborarlo al disponer de contenidos que evitan a los sujetos pasar por dificultades existenciales, por cuestionamientos de fondo acerca de la trascendencia por ejemplo. Que las im\u00e1genes le eviten tener que articular -vali\u00e9ndose del lenguaje- preguntas, demandas, ofrecimientos y que las emociones producidas por aquellas, comanden las decisiones principalmente para evitar un malestar.<\/p>\n<p>Nuevamente la apuesta est\u00e1 en que no todos los ciudadanos se contentan con esta saturaci\u00f3n de satisfacciones, tambi\u00e9n en que en alg\u00fan punto el sistema falle para conseguir un desenganche con respecto a los <em>gadgets<\/em>. O que haya una producci\u00f3n infantil realmente, que consistir\u00eda en encontrar formas nuevas producidas por cada sujeto para circular por la cibercultura de manera creativa y sin tantas determinaciones del consumo de mercanc\u00edas.<\/p>\n<p><strong>FUENTES DE CONSULTA<\/strong><\/p>\n<p>Freud, Sigmund. \u201cEsquema del psicoan\u00e1lisis\u201d. <em>Obras Completas<\/em>. Vol. XXIII. Buenos Aires: Amorrortu. 1997. p. 199.<\/p>\n<p>Heidegger, Martin. \u201cLa \u00e9poca de la imagen del mundo\u201d. <em>Caminos del bosque<\/em>. Madrid: Alianza. 1996. p. 1 y 8. Recuperado de: heidegger_epoca_imagen_mundo.pdf<\/p>\n<p>Lacan, Jacques. <em>El Seminario 15. El acto anal\u00edtico<\/em>, clase 14 del 20 de marzo de 1968. <em>In\u00e9dito<\/em>.<\/p>\n<p>Lacan, Jacques. <em>El Seminario. Libro 1. Los escritos t\u00e9cnicos de Freud<\/em>. Buenos Aires: Paid\u00f3s.1996. p.266<\/p>\n<p>Lacan, Jacques. <em>El Seminario, Libro 6. El deseo<\/em> <em>y su interpretaci\u00f3n<\/em>. Buenos Aires: Paid\u00f3s. 2014. p. 22<\/p>\n<p>Montes, Graciela. <em>El corral de la infancia<\/em>. M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. 2001. pp. 41-42<\/p>\n<p>Veyne, Paul. \u201cDesde el vientre materno hasta el testamento\u201d. <em>Historia de la vida privada. Imperio romano y antig\u00fcedad tard\u00eda<\/em>. Buenos Aires: Taurus. 1990. p. 23<\/p>\n<p>Vilar, Hernan. \u201cDel apocalipsis zombie a la creaci\u00f3n de mundos alternativos. Una conversaci\u00f3n con dise\u00f1adores de videojuegos\u201d. <em>Revista El Ni\u00f1o<\/em>. No. 13. Buenos Aires: Instituto del Campo Freudiano y del Centro Interdisciplinario de Estudios sobre el Ni\u00f1o (CIEN). Nueva Serie. 2013. p. 155<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 18\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><em><span style=\"font-size: 14pt; color: #f37376;\"><strong>Semblanza<\/strong><\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Edna Elena G\u00f3mez Murillo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #f37376;\">Formacio\u0301n acade\u0301mica:<\/span> lic. en Psicologi\u0301a por la UNAM y actualmente estudia la maestri\u0301a en Comunicacio\u0301n y Estudios de la Cultura en ICONOS, Instituto de Investigacio\u0301n en Comunicacio\u0301n y Cultura.<\/p>\n<p><span style=\"color: #f37376;\">Actividad laboral:<\/span> psicoanalista Miembro de la Nueva Escuela Lacaniana del Campo freudiano. Miembro de la Asociacio\u0301n Mundial de Psicoana\u0301lisis<\/p>\n<p>Directora de Glifos Revista Virtual de la NEL CdMx. Coordinadora del Observa- torio Vamos hacia una cultura toxico\u0301mana? De la Federacio\u0301n Americana de Psicoana\u0301lisis de Orientacio\u0301n Lacaniana, coordinadora de la Biblioteca de la NEL CdMx. Docente en el Seminario de Investigacio\u0301n en Psicosis de la NEL CdMx.<\/p>\n<p><span style=\"color: #f37376;\">Correo:<\/span> aveclemot@gmail.com<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La edad correspondiente al inicio de la vida ha sido abordada en diferentes campos del conocimiento y de ella se han producido discursos que marcan distintas cualidades de lo humano a trav\u00e9s de la historia. La infancia encuentra su tiempo a partir de par\u00e1metros m\u00e9dicos, fisiol\u00f3gicos, psicol\u00f3gicos, pedag\u00f3gicos, psicoanal\u00edticos, por nombrar algunos y en este&#8230;  <a class=\"excerpt-read-more\" href=\"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/la-infancia-en-el-mundo-cibernetico\/\" title=\"Read La infancia en el mundo cibern\u00e9tico\">Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":168,"featured_media":7187,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"coauthors":[813],"class_list":["post-7091","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7091","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/168"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7091"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7091\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7376,"href":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7091\/revisions\/7376"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7187"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7091"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7091"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7091"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/entretejidos.iconos.edu.mx\/thesite\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=7091"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}